En este contexto, resulta fundamental reducir la incertidumbre política, ya que esta incide directamente en la economía y puede afectar variables clave como el PBI, el empleo y la ejecución de proyectos de inversión extranjera.
El Perú cuenta con sólidos fundamentos macroeconómicos que deben preservarse mediante políticas claras, estables y coherentes. La estabilidad institucional es determinante para mantener la confianza y evitar impactos adversos en la economía real.
La CCL exhorta a quien asuma la Presidencia de la República a garantizar la continuidad de las principales líneas económicas estratégicas, asegurando la ejecución sostenida de los proyectos de inversión y del Plan Nacional de Competitividad, sin interrupciones.
En las actuales circunstancias, resulta pertinente que el jefe de Estado evalúe la permanencia de ministros en carteras estratégicas, con el fin de asegurar la implementación continúa de políticas públicas en beneficio de la población y, al mismo tiempo, enviar una señal clara de estabilidad y confianza a la comunidad nacional e internacional.
Esta continuidad es esencial para preservar la confianza de los mercados, fortalecer la inversión y consolidar un crecimiento económico sostenido, protegiendo a la ciudadanía frente a escenarios de incertidumbre.
La Cámara de Comercio de Lima reafirma su compromiso con la institucionalidad, el diálogo y la defensa de un entorno que promueva la inversión, el empleo y la estabilidad económica en beneficio de todos los peruanos.