La jornada de movilización, considerada la más numerosa desde septiembre, estuvo marcada por reclamos de aumentos salariales, mayor justicia tributaria y defensa de los servicios públicos.

Francia vivió este jueves (5 de noviembre de 2026) una de las mayores jornadas de movilización social de los últimos meses. Cerca de 600,000 personas salieron a las calles de distintas ciudades del país para exigir mejoras salariales y medidas que permitan recuperar el poder adquisitivo, según cifras preliminares del Ministerio del Interior. Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) estimó la participación en aproximadamente 1.6 millones de manifestantes.

La convocatoria incluyó una jornada de huelgas y protestas en diferentes regiones francesas, en el marco de una serie de movilizaciones que se desarrollan desde mediados de septiembre y que también han contado con la participación de estudiantes y organizaciones sociales.

Esta nueva jornada constituye la mayor concentración registrada en un solo día desde el inicio de las protestas, tanto para las autoridades como para las organizaciones sindicales, aunque ambas fuentes mantienen cifras considerablemente diferentes sobre la asistencia.

Las manifestaciones se producen en un contexto de creciente descontento social y representan un nuevo desafío para el presidente centroderechista Emmanuel Macron, cuyo mandato concluirá en mayo.

En las últimas semanas, las protestas han incluido movilizaciones estudiantiles por mejores condiciones educativas y reclamos ciudadanos contra el encarecimiento del costo de vida. Algunas jornadas anteriores, como la del 17 de octubre, estuvieron acompañadas de disturbios y saqueos.

Sindicatos exigen mejoras salariales y justicia fiscal

Las organizaciones sindicales convocantes plantearon una serie de demandas económicas y sociales, entre ellas el incremento del salario mínimo interprofesional, una mejora general de las remuneraciones y una distribución más equitativa de la carga tributaria.

También exigieron garantizar la calidad y continuidad de los servicios públicos, considerados fundamentales para atender las necesidades de la población.

Asimismo, expresaron su respaldo a los estudiantes de secundaria, que desde septiembre mantienen sus propios reclamos para conseguir mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje.

La movilización refleja el malestar de diversos sectores de la sociedad francesa frente al deterioro del poder adquisitivo y las dificultades económicas, en un escenario de creciente presión social sobre el Gobierno.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir»