Operador aeroportuario advierte que los trabajos de descolmatación realizados por el Gobierno Regional del Callao habrían dejado material acumulado en el cauce y las riberas, lo que podría dificultar el paso del agua.
Lima Airport Partners (LAP), empresa concesionaria del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, advirtió sobre el riesgo de inundaciones en los accesos y algunas instalaciones del terminal aéreo ante una eventual crecida del río Rímac durante la próxima temporada de lluvias, en un contexto marcado por los posibles efectos del fenómeno El Niño.
A través de un comunicado, la compañía expresó su preocupación por las condiciones en que se habrían ejecutado los trabajos de limpieza y descolmatación del río a cargo del Gobierno Regional del Callao, debido a que parte del material extraído permanecería en el cauce y sus márgenes.
Según explicó LAP, los sedimentos y materiales removidos no habrían sido retirados ni trasladados en su totalidad a zonas autorizadas, sino que permanecerían acumulados en distintos sectores del río. Esta situación podría reducir la capacidad de conducción del cauce y favorecer eventuales desbordes ante un incremento significativo del caudal.
La empresa señaló que una eventual inundación podría comprometer la avenida Néstor Gambetta, una de las principales rutas de acceso al aeropuerto Jorge Chávez.
Asimismo, alertó que las filtraciones y el incremento del nivel de las aguas subterráneas podrían afectar sectores de la segunda pista de aterrizaje, además de poner en riesgo instalaciones eléctricas y sistemas de comunicaciones indispensables para el funcionamiento del aeropuerto.
LAP pide intervención de las autoridades
Frente a este escenario, LAP exhortó a las autoridades competentes a verificar las condiciones del cauce del río Rímac y garantizar el retiro y la disposición adecuada del material acumulado, con el propósito de reducir los riesgos ante posibles lluvias intensas y aumentos del caudal.
La concesionaria informó, además, que viene desarrollando acciones preventivas para proteger la infraestructura aeroportuaria y mantener la continuidad de las operaciones.
Entre las medidas implementadas mencionó el monitoreo permanente de las aguas subterráneas, el mantenimiento de los sistemas de drenaje y la disponibilidad de equipos de bombeo para responder ante eventuales acumulaciones de agua.
La empresa indicó que estas acciones buscan preservar la seguridad de los pasajeros, trabajadores y usuarios, así como evitar interrupciones en las actividades del principal aeropuerto del país.
La advertencia pone en relieve la importancia de adoptar medidas de prevención y coordinación entre las autoridades y el operador aeroportuario frente a los riesgos que podrían generar las precipitaciones y una eventual crecida del río Rímac.