El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que todos los presos políticos en Venezuela serán liberados y aseguró que Washington continuará impulsando medidas para lograr su excarcelación. Las declaraciones fueron realizadas antes de emprender un viaje oficial a China.
“Vamos a sacarlos a todos”, declaró el mandatario republicano ante periodistas al referirse a los detenidos por motivos políticos en el país sudamericano.
Trump también elogió la gestión de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y sostuvo que la situación política y económica del país ha comenzado a cambiar tras la reciente reconfiguración del poder en Caracas.
“El pueblo de Venezuela está encantado con lo que ha pasado. Ni siquiera se lo pueden creer. Están bailando en las calles”, afirmó el líder republicano.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se producen en medio del debate sobre la aplicación de la ley de amnistía impulsada por el gobierno venezolano, que, según las autoridades, ha beneficiado a más de 8.000 personas. Sin embargo, familiares de detenidos y organizaciones de derechos humanos cuestionan esas cifras y sostienen que aún permanecen cientos de presos políticos en cárceles venezolanas.
Trump destaca presencia de petroleras en Venezuela
Durante sus declaraciones, Trump resaltó además el creciente interés de grandes compañías petroleras estadounidenses en Venezuela y aseguró que el país atraviesa una recuperación económica sin precedentes en décadas.
“Tenemos a Exxon, tenemos a Chevron, tenemos a todas las grandes compañías petroleras en el país, y Venezuela ahora está ganando más dinero del que ha ganado en los últimos 25 años”, sostuvo.
El mandatario ya había sugerido anteriormente la posibilidad de estrechar aún más los vínculos entre Washington y Caracas, en comentarios que generaron críticas y rechazo entre sectores del chavismo.
Plan de transición y cambios políticos
El arresto de Nicolás Maduro a inicios de este año desencadenó una serie de cambios políticos y económicos en Venezuela bajo supervisión y presión de Washington. Desde entonces, el gobierno estadounidense impulsa un plan dividido en tres fases —estabilización, reconstrucción y transición— con el objetivo de normalizar la situación institucional y económica del país.
Según el Departamento de Estado, la primera etapa del proceso ya habría concluido, mientras continúan las negociaciones para nuevas liberaciones y reformas políticas.
Organizaciones de derechos humanos, no obstante, advierten que todavía persisten denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones y restricciones contra opositores, pese a las recientes excarcelaciones.