El nuevo titular de la Reserva Federal prometió defender la independencia del banco central y aseguró que no será “en absoluto” un títere del presidente Donald Trump.
El Senado de Estados Unidos confirmó este miércoles (13.05.2026) a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), tras la nominación realizada por el mandatario Donald Trump. El economista y abogado dirigirá el banco central estadounidense durante un mandato de cuatro años, en un contexto marcado por fuertes presiones políticas y persistentes desafíos económicos.
Warsh asume el liderazgo de la Fed en momentos en que la inflación estadounidense permanece en su nivel más alto de los últimos tres años y la independencia de la institución enfrenta cuestionamientos desde la Casa Blanca.
La nominación fue aprobada por el Senado con 54 votos a favor y 45 en contra. Al igual que Trump, Warsh se ha mostrado partidario de reducir las tasas de interés para estimular la economía.
Promesa de independencia
Durante su audiencia de confirmación ante la Comisión Bancaria del Senado, Warsh intentó despejar las dudas sobre una posible subordinación política de la Fed.
“Me honra que el presidente me haya nominado para el cargo y seré un actor independiente si se confirma mi nombramiento como presidente de la Reserva Federal”, declaró. También aseguró que no será “en absoluto” un títere del mandatario.
El nuevo presidente reemplaza a Jerome Powell, blanco frecuente de críticas e insultos por parte de Trump debido a la negativa del banco central a acelerar los recortes de tasas. La administración republicana incluso impulsó investigaciones contra Powell y mantiene presión sobre otros miembros de la Fed, como la gobernadora Lisa Cook.
Trayectoria y perfil económico
Nacido en Albany, en el estado de Nueva York, Warsh tiene 56 años y estudió en la Universidad de Stanford y en la Facultad de Derecho de Harvard. Está casado con Jane Lauder, nieta de la empresaria Estée Lauder, referente de la industria cosmética.
Inició su carrera en el banco de inversión Morgan Stanley, especializado en fusiones y adquisiciones, y posteriormente se incorporó al gobierno de George W. Bush como asesor económico de la Casa Blanca entre 2002 y 2006.
Ese mismo año fue nombrado miembro del directorio de la Reserva Federal, donde desempeñó un papel clave durante la crisis financiera mundial de 2008. Sin embargo, abandonó la institución en 2011 debido a discrepancias sobre la estrategia monetaria adoptada tras la crisis.
Desde entonces trabajó en Wall Street y formó parte de directorios de grandes compañías, entre ellas la firma de mensajería UPS.
Cambio de postura sobre las tasas
En su primera etapa en la Fed, Warsh era considerado un “halcón” de la política monetaria, es decir, un funcionario enfocado en controlar la inflación incluso mediante aumentos de las tasas de interés.
No obstante, en los últimos años moderó su posición y se alineó con los reclamos de Trump a favor de tasas más bajas, pese a que la economía estadounidense aún enfrenta presiones inflacionarias derivadas de la pandemia de COVID-19.
Warsh ha atribuido el actual nivel de inflación a “errores de política” cometidos por la Fed en 2021 y 2022. Además, ha propuesto un “cambio de régimen” en la conducción del banco central, incluyendo modificaciones en los indicadores utilizados para definir la política monetaria, el fin de ciertas orientaciones prospectivas y debates más intensos dentro del consejo de gobernadores.
“Vi a la Fed y a su gente en su mejor momento, pero también fui testigo de una institución tentada a desempeñar un papel más amplio en la economía y la sociedad”, afirmó durante su comparecencia ante el Senado.
mg (afp, ap)