Los mercados estiman en 69.8 % la probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve su tasa de interés en 25 puntos básicos, en medio de la fortaleza de la economía estadounidense y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El dólar comienza la semana bajo la atención de los inversionistas, ante la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) vuelva a incrementar sus tasas de interés en diciembre, luego de mantenerlas sin cambios en octubre. Esta expectativa se desarrolla en un escenario de incertidumbre internacional, marcado por las tensiones en Medio Oriente y la evolución de los principales indicadores económicos estadounidenses.
Según las estimaciones del mercado, existe un 69.8 % de probabilidad de que la Fed aplique un incremento de 25 puntos básicos en su próxima reunión de diciembre, lo que situaría las tasas de interés en un rango de 4.00 % a 4.25 %. En contraste, la posibilidad de que se mantengan en sus niveles actuales alcanza el 30.2 %, señaló Rodrigo Lama, Chief Business Officer (CBO) de Global66.
El ejecutivo explicó que la decisión de mantener las tasas sin cambios en octubre no implica necesariamente el fin del ciclo de ajustes monetarios. Por el contrario, las expectativas de los inversionistas reflejan la posibilidad de que las condiciones financieras continúen siendo restrictivas durante un periodo más prolongado.
Tensiones internacionales y fortaleza económica
A las perspectivas sobre la política monetaria estadounidense se suma el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente. Los recientes ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz provocaron un incremento de los precios internacionales del petróleo, elevando la incertidumbre en los mercados energéticos y financieros.
En el frente económico, el producto bruto interno (PBI) de Estados Unidos correspondiente al tercer trimestre registró un crecimiento superior al previsto por los analistas, mientras que la inflación subyacente se mantuvo en línea con las proyecciones.
Para Lama, la solidez de la actividad económica estadounidense y la persistencia de las presiones inflacionarias constituyen factores que respaldan al dólar. Sin embargo, advirtió que la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados internacionales siguen condicionando su evolución.
Indicadores económicos en la mira
Durante esta semana, los inversionistas seguirán de cerca las elecciones de medio término de Estados Unidos, programadas para el martes 3 de noviembre, además de la publicación de nuevos indicadores relacionados con el mercado laboral.
Entre los datos más relevantes figuran el informe de empleo privado de ADP, previsto para el miércoles, y las nóminas no agrícolas, cuya publicación está programada para el viernes.
De acuerdo con el análisis de Global66, un menor dinamismo del empleo estadounidense podría moderar las expectativas de un nuevo incremento de las tasas de interés por parte de la Fed. Este escenario contribuiría a reducir la presión sobre el dólar y favorecería a las monedas de las economías emergentes.
En cambio, cifras laborales superiores a las previsiones, acompañadas de una intensificación del conflicto en Medio Oriente, podrían fortalecer la demanda de dólares y generar nuevas presiones sobre los mercados cambiarios internacionales.