La extracción de crudo llegó a 973.700 barriles diarios en septiembre, un aumento interanual de 15,5 %. El crecimiento de la producción de petróleo y gas fortalece el superávit energético y amplía la capacidad exportadora del país.
Argentina registró en septiembre un récord histórico de producción de petróleo, impulsado por el desarrollo de la formación de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta, ubicada en el suroeste del país, según datos oficiales difundidos este martes 20 de octubre.
De acuerdo con la Secretaría de Energía de Argentina, la producción nacional alcanzó los 973.700 barriles diarios, cifra que representa un incremento de 15,5 % respecto de septiembre de 2025.
Vaca Muerta, cuyo principal centro de operaciones se encuentra en la provincia de Neuquén, aportó el 71,7 % del crudo extraído en el país. En septiembre, la producción de petróleo no convencional de esta formación también estableció una marca histórica, con 698.500 barriles diarios.
Crece la producción de gas natural
El sector gasífero también registró resultados positivos. Durante septiembre, Argentina produjo 143,1 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, un 3,2 % más que en el mismo mes del año anterior.
De ese volumen, Vaca Muerta aportó 86 millones de metros cúbicos diarios, equivalentes al 60 % de la producción nacional.
La formación argentina alberga la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo de este tipo. En la zona operan compañías como YPF, Vista, Chevron, Total, Continental, GeoPark y PAE, entre otras.
Inversiones y mayor capacidad exportadora
Vaca Muerta comenzó a producir hidrocarburos en 2013, bajo el impulso de la empresa argentina YPF. Desde entonces, el yacimiento ha recibido inversiones millonarias destinadas a desarrollar su potencial productivo.
Trece años después, el crecimiento de la extracción de petróleo y gas permite a Argentina reducir considerablemente su dependencia de las importaciones de gas durante el invierno austral y disponer de mayores volúmenes de hidrocarburos para la exportación.
Este avance también ha contribuido a recuperar el superávit de la balanza energética, al incrementar los ingresos por exportaciones y reducir la necesidad de comprar combustibles en el exterior.
Los nuevos récords de producción consolidan a Vaca Muerta como un activo estratégico para el sector energético argentino, tanto por su aporte al abastecimiento interno como por su potencial para generar divisas y fortalecer la posición del país en los mercados internacionales de hidrocarburos.