El conflicto podría añadir entre US$2.000 millones y US$3.000 millones mensuales al gasto militar, mientras las reservas de algunos interceptores de defensa antimisiles se encuentran bajo presión
La guerra de Estados Unidos contra Irán ha generado un costo de aproximadamente US$38.000 millones para el Departamento de Defensa hasta el 1 de agosto de 2026, según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO, por sus siglas en inglés).
El organismo no partidista estima que el conflicto podría sumar entre US$2.000 millones y US$3.000 millones adicionales por mes, dependiendo de la intensidad de las operaciones militares. La estimación corresponde principalmente a los gastos derivados de la reposición de municiones utilizadas, equipos perdidos o dañados, mayor cantidad de horas de vuelo, combustible y otras operaciones vinculadas al conflicto.
El cálculo no contempla algunos costos que ya estaban incluidos en el presupuesto habitual del Pentágono ni determinados gastos asociados con instalaciones militares dañadas, debido a la incertidumbre existente sobre su cuantificación.
El costo dependerá de la intensidad del conflicto
Según la CBO, si las operaciones mantienen una intensidad similar a la registrada durante mayo y junio, el costo adicional sería de alrededor de US$2.000 millones al mes. En cambio, si el nivel de hostilidades se aproxima al registrado en julio, el gasto podría elevarse hasta unos US$3.000 millones mensuales.
La guerra también ha presionado las reservas estadounidenses de determinadas municiones, particularmente los interceptores empleados para defender a las fuerzas estadounidenses y sus aliados frente a misiles y otros ataques.
Reponer municiones demandaría US$21.700 millones
El mayor componente del costo corresponde a la reposición de las municiones utilizadas durante el conflicto. La CBO calcula que recuperar ese armamento demandaría aproximadamente US$21.700 millones.
De ese monto, unos US$13.100 millones corresponderían a interceptores de defensa antimisiles, mientras que otros US$7.300 millones estarían destinados a reponer misiles de crucero de ataque terrestre. Los restantes US$1.200 millones corresponden a otros tipos de munición.
Estas cifras muestran que una parte significativa del costo del conflicto no proviene únicamente de las operaciones ofensivas, sino también de los recursos empleados para responder a los ataques iraníes y mantener los sistemas de defensa estadounidenses.
Reservas de interceptores, bajo presión
El ritmo de utilización de estos sistemas ha reducido de manera significativa las existencias estadounidenses. La CBO estima que, desde junio de 2025, Estados Unidos habría utilizado entre la mitad y dos tercios de sus reservas de determinados interceptores.
La agencia calcula que reponer parte de esos arsenales podría requerir al menos cinco años, incluso si los fabricantes incrementan sus niveles de producción. Entre los sistemas considerados se encuentran interceptores Patriot, THAAD, SM-3 y SM-6.
La CBO también advirtió que sus estimaciones están sujetas a incertidumbre debido a que el Departamento de Defensa no proporcionó información en respuesta a algunas solicitudes del organismo. Por ello, el costo real podría ser mayor.
Impacto económico
El conflicto también tendría efectos sobre la economía estadounidense. La CBO estima que las alteraciones en el suministro energético y el transporte marítimo podrían mantener presiones sobre los precios y elevar la inflación en aproximadamente 0,5 puntos porcentuales durante el primer trimestre de 2027.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido la intervención militar como parte de la estrategia de su Gobierno frente a Irán. Mientras tanto, la continuidad del conflicto mantiene elevados los costos militares y plantea nuevos desafíos para la reposición de municiones y otros recursos empleados por las fuerzas estadounidenses.