Casi 500 turistas, en su mayoría extranjeros, figuran entre los desaparecidos tras una súbita riada que devastó poblaciones en Nepal y zonas fronterizas del Tíbet. Las autoridades reportan más de 900 personas sin localizar en Nepal, mientras China contabiliza otras 265.
La tragedia ocurrió en plena temporada de peregrinaciones y turismo de aventura en el Himalaya. Muchos de los desaparecidos se dirigían al monte Kailash, en el Tíbet, considerado sagrado por los hindúes, mientras otros viajaban hacia el lago Gosaikunda, en Nepal, para participar en el festival Janai Purnima, previsto para el 28 de agosto.
Entre los 484 extranjeros desaparecidos figuran 170 ciudadanos de India, además de británicos, estadounidenses, australianos, canadienses, malayos, sudafricanos, ucranianos, singapurenses, japoneses y nacionales de otros países.
Las autoridades también buscan a decenas de trabajadores de centrales hidroeléctricas afectadas por el desastre, incluidos nueve ciudadanos surcoreanos. En total, unos 60 trabajadores de estas instalaciones permanecen desaparecidos.
Carreteras y puentes destruidos
Las labores de rescate enfrentan enormes dificultades. Los helicópteros no han podido acceder a algunas de las zonas más afectadas, como Syapru Besi y Timure, en el distrito montañoso de Rasuwa.
La riada destruyó al menos 80 puentes y 40 kilómetros de carreteras, dejando comunidades aisladas. Los ríos Trishuli, Bhote Koshi y Narayani se encuentran entre los cauces afectados.
En el lado chino, deslizamientos de tierra golpearon el puerto de Gyirong y provocaron cortes de carreteras, comunicaciones y electricidad en zonas de la región del Tíbet.
Peregrinaciones quedaron atrapadas
La elevada presencia de turistas se explica, en parte, por la temporada de peregrinaciones. Según autoridades turísticas de Nepal, al menos 133 ciudadanos indios desaparecidos se encontraban en ruta hacia el monte Kailash.
También había turistas de Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá, algunos atraídos por las rutas de aventura de la cordillera.
A ellos se sumaban decenas de ciudadanos nepalíes que viajaban hacia Gosaikunda para participar en Janai Purnima, una tradicional festividad hindú que reúne cada año a miles de personas.
Países ofrecen ayuda
India anunció el envío de 10 toneladas de ayuda humanitaria y suministros médicos a Nepal. El primer ministro Narendra Modi expresó su disposición a colaborar con las operaciones de rescate.
Estados Unidos, Canadá y otros países también activaron mecanismos de asistencia y seguimiento para localizar a sus ciudadanos.
Mientras continúan las labores de búsqueda, las autoridades nepalíes enfrentan el desafío de llegar a comunidades aisladas y establecer el paradero de cientos de personas atrapadas por uno de los peores desastres registrados recientemente en esta zona del Himalaya.
Con información de Reuters, AP y EFE.