Tras el asesinato de Helen Yuliana Silva Padilla, ocurrido el pasado 15 de agosto en Pacasmayo, las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación. Entre ellas figuran las amenazas que habría recibido, presuntos conflictos económicos y la posible participación de organizaciones criminales que operan en La Libertad.
Helen Yuliana Silva Padilla, abogada penalista de 43 años y madre de dos hijos, fue asesinada de un disparo en la cabeza mientras se encontraba en un restaurante del centro de Pacasmayo, en la región La Libertad.
El crimen, cometido por un sujeto que habría llegado al establecimiento junto con un cómplice a bordo de una motocicleta, es investigado por la Policía Nacional del Perú (PNP) bajo la hipótesis de un posible ajuste de cuentas relacionado con el entorno criminal de algunos de sus clientes.
Los indicios recogidos hasta el momento han llevado a los investigadores a profundizar en los posibles vínculos profesionales de la letrada con personas acusadas de integrar organizaciones delictivas.
Trayectoria profesional y clientes vinculados a delitos graves
Silva Padilla se había hecho conocida en La Libertad por asumir la defensa de personas investigadas o procesadas por delitos como sicariato, extorsión, robo agravado y tráfico de drogas.
Antes de crear su propia firma, Lex Dura, trabajó en el estudio jurídico La Rosa Abogados. En sus redes sociales difundía parte de su actividad profesional y hacía referencia a casos relacionados con delitos de extorsión.
Entre sus clientes se encontraban internos del establecimiento penitenciario de varones de Trujillo, algunos de ellos investigados por presuntos vínculos con organizaciones criminales. La abogada también compartía fotografías y videos desde los exteriores del penal, como parte de su actividad profesional.
El asesinato y las principales hipótesis
La tarde del 15 de agosto, Silva Padilla llegó a Piqueitos Resto Bar, ubicado en el centro de Pacasmayo, donde permaneció junto a otras personas.
Minutos después, dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta llegaron al establecimiento. Uno de ellos, con el rostro cubierto por un casco, ingresó al local, se acercó por detrás a la abogada y le disparó en la cabeza. Luego, ambos huyeron del lugar.
La PNP investiga como una de sus principales hipótesis que el crimen estaría relacionado con un conflicto surgido a raíz de la defensa legal de uno de sus clientes, actualmente recluido en el penal de Trujillo.
Ricardo Espinoza Cerna, representante de la PNP, explicó que la investigación apunta a un posible desacuerdo entre la abogada y personas relacionadas con uno de sus casos, debido a que estas no habrían quedado conformes con el resultado de su defensa y le reclamaban el dinero pagado por sus servicios profesionales.
Amenazas de muerte en su teléfono
Uno de los elementos que ha cobrado relevancia en la investigación son las comunicaciones encontradas en el teléfono de Silva Padilla.
De acuerdo con los investigadores, el dispositivo contenía mensajes que incluían amenazas directas de muerte. Esta evidencia reforzaría la hipótesis de que la abogada atravesaba un conflicto previo a su asesinato.
Una de las líneas investigadas señala que Silva Padilla habría recibido una importante suma de dinero bajo la promesa de conseguir la libertad de uno de sus clientes. Al no concretarse el resultado esperado, se habría generado una disputa que posteriormente escaló hasta las amenazas.
Sin embargo, estos elementos forman parte de la investigación y deberán ser corroborados por las autoridades antes de establecer responsabilidades.
Audios revelan presuntos vínculos y amenazas
Otro elemento incorporado a las pesquisas son los audios difundidos por el programa Domingo al Día, en los que Silva Padilla habría intentado negociar con personas que la amenazaban.
En las grabaciones, la abogada pide resolver el conflicto sin recurrir a la violencia y busca establecer contacto con personas de su entorno para evitar una agresión.
Los registros también muestran que Silva Padilla sospechaba que las amenazas podían provenir de antiguos clientes o de personas relacionadas con organizaciones delictivas a las que había defendido profesionalmente.
En uno de los audios menciona a un sujeto conocido como “Ronald” o “Ronaldo”, con quien habría intentado establecer comunicación para alcanzar un acuerdo.
Posteriormente, otra comunicación señala que se habría ofrecido S/10.000 por asesinarla y menciona a un individuo apodado “Zorro”, señalado como primo de uno de sus exclclientes y presuntamente relacionado con las amenazas.
Investigación continúa
La PNP mantiene abiertas las investigaciones para determinar quién ordenó y ejecutó el asesinato, así como establecer el verdadero móvil del crimen.
Los investigadores analizan las comunicaciones, los antecedentes de los clientes de la abogada, sus movimientos previos al ataque y las posibles conexiones con organizaciones criminales de La Libertad.
Por ahora, las hipótesis sobre un ajuste de cuentas, una disputa económica o represalias relacionadas con alguno de sus casos continúan bajo investigación. Será el avance de las diligencias policiales y fiscales el que permita determinar las circunstancias exactas que llevaron al asesinato de la abogada.