El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, fue retirado este martes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos por un grupo de estudiantes, en medio de la toma del campus que ya se prolonga por siete días consecutivos, según informó la emisora Exitosa.
El incidente ocurrió mientras la universidad permanece paralizada debido a las protestas estudiantiles contra el proyecto de ley que permitiría la reelección inmediata de rectores y vicerrectores en las universidades públicas. La medida ha provocado la suspensión de clases presenciales y la interrupción de diversos procesos administrativos y electorales dentro de la casa de estudios.
De acuerdo con versiones difundidas por la radio, el postulante habría ingresado al campus con apoyo de un grupo de egresados. Sin embargo, al ser reconocido por los estudiantes que participan en la protesta, fue increpado y posteriormente obligado a abandonar el recinto universitario.
Infobae Perú conoció que la Federación Universitaria de San Marcos convocó a una asamblea interna para evaluar lo ocurrido y definir una posición oficial respecto al ingreso del candidato presidencial. Hasta el momento, los dirigentes estudiantiles evitaron pronunciarse públicamente sobre el incidente.
La presencia de Sánchez en San Marcos se produce apenas días después de que propusiera a Keiko Fujimori realizar uno de los debates de segunda vuelta en la histórica universidad, actualmente convertida en uno de los principales focos de tensión política y estudiantil del país.
El conflicto en San Marcos comenzó el pasado 12 de mayo, cuando estudiantes bloquearon los principales accesos durante las actividades por el aniversario número 475 de la universidad. Los manifestantes instalaron banderolas y cerraron las puertas de ingreso como medida de presión contra el proyecto legislativo debatido en el Congreso, al considerar que favorecería la continuidad de las actuales autoridades universitarias encabezadas por la rectora Jerí Ramón.
Los estudiantes movilizados sostienen que la iniciativa amenaza la alternancia democrática dentro de las universidades públicas y denuncian presuntas irregularidades en los procesos electorales internos, así como un manejo cuestionado de la institución en los últimos años.
La crisis también derivó en acciones legales. La administración de San Marcos presentó denuncias penales contra algunos estudiantes señalados por presuntos daños al patrimonio universitario. Desde el rectorado indicaron que las cámaras de seguridad registraron actos de vandalismo durante las manifestaciones y justificaron las medidas legales como parte de la protección de los bienes institucionales.
Otro de los efectos directos de la toma del campus fue la suspensión temporal de las elecciones internas para rector y vicerrectores. El Comité Electoral de la universidad informó que la ocupación de las instalaciones impide el normal funcionamiento de sus oficinas y dificulta el cumplimiento del cronograma electoral previsto para este año.
La tensión en San Marcos ocurre a pocas semanas de la segunda vuelta presidencial entre Fujimori y Sánchez. Según los resultados oficiales confirmados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la lideresa de Fuerza Popular obtuvo el primer lugar con 17,19 % de los votos, mientras que el candidato de Juntos por el Perú alcanzó el 12,03 %, superando por estrecho margen a Rafael López Aliaga, quien quedó tercero con 11,91 %.
El JNE oficializó los resultados tras concluir el escrutinio del 100 % de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), en un proceso que se extendió durante más de un mes después de los comicios.