China y Estados Unidos celebrarán esta semana nuevas negociaciones económicas y comerciales en Corea del Sur, en la antesala de la esperada visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín, prevista tentativamente para los días 14 y 15 de mayo.
El Ministerio de Comercio de China informó este domingo (10.05.2026) que el viceprimer ministro chino, He Lifeng, viajará el martes a Corea del Sur para encabezar las conversaciones con representantes estadounidenses en Seúl.
Según el comunicado oficial, ambas partes acordaron impulsar el diálogo tomando como referencia “los importantes consensos” alcanzados entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, durante su encuentro en la ciudad surcoreana de Busan en octubre pasado, así como en conversaciones telefónicas posteriores.
Las reuniones se centrarán en asuntos económicos y comerciales considerados prioritarios para ambas potencias, en un contexto de distensión tras meses de tensiones arancelarias y restricciones tecnológicas.
Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó en la red X que iniciará este lunes una gira por Asia que incluirá escalas en Japón, Corea del Sur y China.
Bessent detalló que el martes se reunirá en Tokio con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, además de representantes gubernamentales y empresariales, para abordar la cooperación económica entre Washington y Tokio.
Posteriormente viajará a Seúl, donde sostendrá conversaciones con He Lifeng antes de continuar hacia Pekín para participar en la cumbre entre Trump y Xi Jinping, a la que calificó como “histórica”.
Las consultas en Corea del Sur se realizarán apenas un día antes de la llegada de Trump a China. Aunque la Casa Blanca ya adelantó las fechas tentativas de la visita, Pekín aún no las confirma oficialmente, una práctica habitual en desplazamientos diplomáticos de alto nivel.
La nueva ronda de contactos se produce después de la tregua comercial alcanzada por Xi y Trump en Busan, acuerdo que permitió reducir la escalada de la guerra arancelaria entre las dos mayores economías del mundo y abrir negociaciones sobre comercio, acceso a mercados, exportaciones de tierras raras, compras chinas de productos estadounidenses y restricciones tecnológicas.
En marzo pasado, He Lifeng y Scott Bessent encabezaron en París una ronda previa de conversaciones comerciales, en la que también participó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Ambas delegaciones calificaron entonces las reuniones como “constructivas”.
Durante esos encuentros se discutieron mecanismos para reducir el déficit comercial estadounidense mediante mayores importaciones chinas de productos agrícolas, energía y aeronaves estadounidenses, además de propuestas para establecer una especie de “junta comercial” destinada a gestionar los intercambios bilaterales entre Washington y Pekín.