La Cámara de Diputados de Brasil aprobó este miércoles un proyecto de ley que amplía las facultades del Ejecutivo sobre la explotación de tierras raras y establece incentivos para atraer inversiones privadas al sector estratégico de minerales.
La iniciativa, que todavía debe ser debatida y ratificada por el Senado, fue respaldada tanto por legisladores oficialistas como de la oposición. Su aprobación ocurre en la víspera de la reunión entre el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca, donde las tierras raras figuran entre los temas centrales de la agenda bilateral.
Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, solo detrás de China. Sin embargo, el país aún carece de infraestructura y capacidad tecnológica suficiente para procesar estos 17 minerales estratégicos, esenciales para la fabricación de turbinas eólicas, vehículos eléctricos, baterías, semiconductores y equipos militares.
Actualmente, China domina gran parte del procesamiento global de tierras raras, mientras Estados Unidos y otras potencias buscan diversificar las cadenas de suministro y reducir su dependencia del gigante asiático.
El presidente Lula ha manifestado su interés en impulsar inversiones extranjeras en el sector, aunque insiste en que los minerales sean industrializados dentro de Brasil y no exportados únicamente como materia prima.
El proyecto aprobado otorga al gobierno brasileño la facultad de vetar acuerdos con empresas extranjeras que puedan comprometer la seguridad económica o geopolítica del país. Además, el Ejecutivo podrá intervenir en cambios de control accionario de compañías vinculadas a la explotación de estos recursos estratégicos.