Con el cierre casi total del estrecho de Ormuz desde hace cerca de dos meses, se generó un cambio drástico en los flujos comerciales, lo que beneficia al canal de Panamá, que ha visto sus ganancias multiplicarse. El continente asiático es el más afectado por la crisis y busca nuevas rutas y proveedores de combustibles.

Cuatro millones de dólares. Es lo que algunas empresas han pagado para que sus barcos puedan cruzar el canal de Panamá, como informó la Autoridad del Canal de Panamá.

Alrededor del 6% del comercio mundial pasa por el Canal de Panamá. Normalmente, las empresas reservan para poder pasar por ahí y pagan un precio fijo según su tipo de embarcación de entre 300.000 y 400.000 dólares. Sin embargo, las que no tienen reserva pueden pasar participando en una subasta de cupos.

Con el cierre casi total de estrecho de Ormuz, muchos países y empresas empezaron a comprar en otros países -la mayoría Estados Unidos, pero también Guyana o Brasil- para evitar el paso por Medio Oriente. Además muchos buques vieron su ruta cambiar de camino para llegar a zonas que necesitaban combustible de manera más urgente.

“Con todos los bombardeos, los misiles, los drones (…) las empresas dicen que es más seguro y más barato cruzar por el canal de Panamá”, explicó Rodrigo Noriega, abogado y analista en la Ciudad de Panamá, interrogado por la agencia AP. “Todo esto está afectando las cadenas de suministro globales”, agregó.

En consecuencia, las filas se alargan para pasar por el canal de Panamá y las subastas se dispararon debido a la alta demanda.

El Canal de Panamá maximiza las ganancias

Desde el inicio de la crisis, las empresas que no tienen cupo y necesitan pasar rápidamente han elevado drásticamente las subastas. Según Ricaurte Vásquez, administrador del canal, una empresa -cuyo nombre no comunicó- pagó cuatro millones de dólares, ya que su buque de combustible tuvo que cambiar de destino.

“Era un barco que llevaba combustible a Europa, y lo redirigieron a Singapur, y necesitaba llegar allí porque Singapur se está quedando sin combustible”, dijo Vásquez.

En otros casos, petroleras pagaron más de tres millones de dólares, además de la tarifa de cruce, para poder acelerar su paso y aprovechar el alza de los precios del combustible.

Según Vásquez, este fenómeno se debe a que las empresas cambian las rutas de último momento y tienen más prisa en pasar. Los precios dependen de la urgencia del barco y son las empresas las que deciden cuánto están dispuestas a pagar para pasar rápido.

Perturbaciones en el tráfico de Ormuz

En tiempo normal, alrededor del 20% del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz de forma gratuita. Pero desde el inicio de la guerra en Irán el 28 de febrero, esta vía marítima se ha convertido en un punto estratégico de la guerra.

Irán ha cerrado de facto el estrecho, poniendo minas en el mar y atacando a los buques que intentan pasar por ahí. Solo algunos buques de países específicos están autorizados a pasar y deben transitar por una ruta especifica. Teherán también empezó a cobrar a varios navíos por su paso, lo que le genera millones de dólares de ganancias.

Sin embargo, ante el cierre del estrecho, Donald Trump decidió imponer su propio bloqueo a los puertos iraníes, aumentando aún más la tensión en el estrecho de Ormuz.

Si bien la comunidad internacional ha pedido numerosas veces el paso libre por el estrecho, el punto sigue en gran medida bloqueado, lo que ha generado escasez de combustibles en varios países, especialmente asiáticos, y una subida en los precios del gas, petróleo y fertilizantes, entre otros.

El continente asiático, el más golpeado

Más del 80% del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz está destinado al continente asiático. Según el analista paquistaní Khurram Husain, quien habló con el medio Le Monde, “Asia es la región del mundo más afectada por el aumento de los precios del petróleo y las interrupciones en el suministro provocadas por la guerra”.

Varios países tuvieron que tomar medidas para hacer frente a la crisis. Pakistán anunció una subida del precio del combustible de más del 40%, Bangladesh ha reducido la duración del día laboral para ahorrar energía, en Filipinas, los funcionarios solo trabajan cuatro días a la semana y Sri Lanka impuso un racionamiento de combustible. Por su parte, China e India son menos afectados.

En consecuencia, varios países asiáticos empezaron a intentar abastecerse de pétroleo desde el continente americano.

“Se trata de un aumento muy importante que refleja la forma en que los compradores asiáticos se esfuerzan por abastecerse de petróleo, combustible y materias primas a granel, como el carbón, principalmente en la costa estadounidense del Golfo de México”, como explicó Ross Griffith, responsable de tarifas de transporte de mercancías para América en Argus, al medio Financial Times.

Sin embargo, el canal de Panamá no podrá sustituir al estrecho de Ormuz a largo plazo, ya que los barcos petroleros más importantes son demasiado grandes para pasar por sus instalaciones.

Así, los VLCC («Very Large Crude Carriers» o superpetroleros), que transportan hasta dos millones de barriles de petróleo en un solo viaje, no pueden transitar por este cruce interoceánico.

Con AP y medios locales

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir»