Advierten que la delincuencia digital ataca conductas y aprovecha la falta de intercambio de información

Las instituciones financieras en el Perú deben reforzar sus estrategias de ciberseguridad y priorizar la protección digital de los usuarios para preservar la confianza en el sistema, señalaron expertos durante el conversatorio “Ciberseguridad y protección digital: mitigando el riesgo en la red financiera peruana”, desarrollado en el SIM Arequipa 2026.

Giovanni Pichling, gerente de Seguridad Estratégica de la Asociación de Bancos del Perú, afirmó que el usuario se ha convertido en el principal objetivo de la ciberdelincuencia, que utiliza técnicas de ingeniería social y el acceso a datos personales para vulnerar sistemas y cometer fraudes.

Indicó que actualmente existe una gran cantidad de información personal disponible en plataformas digitales, como registros públicos, teléfonos e incluso datos patrimoniales, lo que incrementa el riesgo en las transacciones financieras y debilita la confianza de los clientes.

Por su parte, Jorge Alva, líder de Proyectos de la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (FEPCMAC), sostuvo que la confianza en el sistema financiero es “extremadamente frágil” y que la ciberdelincuencia ya no se enfoca en atacar sistemas, sino en manipular comportamientos de los usuarios.

En ese sentido, advirtió que la falta de educación en seguridad digital hacia los clientes representa una debilidad importante, pese al avance de la inclusión financiera a través de billeteras digitales y otros canales.

Ambos especialistas coincidieron en que uno de los principales problemas del sistema es la limitada capacidad de compartir información sobre fraudes entre entidades financieras, debido a restricciones normativas como la protección de datos personales, el secreto bancario y el secreto de las comunicaciones.

Pichling explicó que estas limitaciones pueden terminar favoreciendo a los delincuentes, ya que impiden alertar oportunamente a otras instituciones sobre casos de suplantación de identidad o ataques digitales.

Asimismo, alertó sobre la existencia de organizaciones criminales altamente tecnificadas que operan de manera coordinada y analizan constantemente los productos financieros para encontrar vulnerabilidades.

En esa línea, ambos remarcaron que el sistema financiero no debe actuar de manera aislada, sino fortalecer el trabajo conjunto entre bancos, cajas municipales, proveedores tecnológicos y autoridades, con el objetivo de enfrentar de forma más efectiva las amenazas digitales.

También destacaron el papel de la tecnología en la lucha contra el fraude, como el uso de inteligencia artificial para el reconocimiento biométrico y la automatización de controles; sin embargo, advirtieron que estas mismas herramientas también son utilizadas por la delincuencia para desarrollar ataques más sofisticados, como la clonación de identidad mediante deepfakes.

De cara al futuro, Pichling señaló que el avance de la computación cuántica podría comprometer los actuales sistemas de cifrado, lo que obliga a las entidades a prepararse desde ahora con nuevos estándares de seguridad.

Finalmente, los especialistas coincidieron en que el sistema financiero ya no compite únicamente por participación de mercado, sino por la confianza digital de los usuarios, por lo que recomendaron reforzar la educación financiera, implementar autenticaciones inteligentes, mejorar el monitoreo en tiempo real y promover una mayor colaboración entre actores públicos y privados.

Por admin

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