La medida responde a la escasez de trabajadores en los controles de seguridad, provocada por el cierre parcial del gobierno federal.

El gobierno de Estados Unidos ordenó este lunes (23.03.2026) el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en varios de los principales aeropuertos del país, ante la falta de personal en los controles de seguridad.

La decisión se produce en medio del bloqueo presupuestario en el Congreso, que ha afectado el funcionamiento de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), cuyos trabajadores continúan laborando sin recibir salario, lo que ha incrementado las ausencias y generado largas filas en las terminales aéreas.

El presidente Donald Trump ya había advertido el fin de semana que recurriría a ICE para reforzar la operación aeroportuaria. Según autoridades, los agentes migratorios asumieron funciones logísticas y de apoyo para permitir que el personal de la TSA se concentre en los controles de seguridad.

Despliegue inicial en 14 aeropuertos

De acuerdo con Tom Homan, asesor en materia migratoria, los agentes fueron enviados inicialmente a 14 aeropuertos, incluidos los de Nueva York, Chicago y Atlanta. “Y habrá más”, afirmó en declaraciones a CNN.

Sin embargo, la medida ha generado cuestionamientos, ya que los agentes del ICE no cuentan con formación especializada en seguridad aeroportuaria. Además, su presencia —en el marco de la política migratoria del gobierno— ha despertado inquietudes sobre su impacto en los pasajeros y en la operatividad de los aeropuertos.

Hasta el momento, las autoridades han ofrecido pocos detalles sobre las funciones específicas que cumplirán estos agentes, aunque el gobierno insiste en que su rol es únicamente de apoyo.

Críticas desde el ámbito político

El despliegue también ha provocado reacciones en el ámbito político. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, advirtió que la medida podría generar nuevos riesgos.

Por su parte, la senadora republicana Lisa Murkowski señaló que esta tarea “no corresponde a la misión de ICE” y alertó sobre posibles tensiones adicionales en los aeropuertos.

Desde el inicio del cierre parcial del gobierno, el Departamento de Seguridad Nacional —que supervisa a la TSA— ha visto limitadas varias de sus operaciones. Según Homan, el uso de agentes migratorios es una medida temporal destinada a aliviar la congestión y agilizar el flujo de pasajeros.

El ICE, por su parte, enfrenta actualmente un intenso escrutinio público tras recientes incidentes en operativos migratorios que derivaron en el relevo de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.

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