Pakistán y Afganistán intensificaron este domingo la tensión en la región tras una serie de ataques cruzados que ampliaron la escalada militar entre ambos países, en medio de acusaciones mutuas por el apoyo o la presencia de grupos insurgentes en la frontera.
Las fuerzas paquistaníes lanzaron bombardeos contra supuestas posiciones insurgentes e instalaciones militares en la ciudad de Kandahar, en el sur de Afganistán. Según fuentes de seguridad de Islamabad, los ataques tenían como objetivo bases del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), al que Pakistán acusa de realizar atentados desde territorio afgano.
De acuerdo con el comunicado oficial, las Fuerzas Armadas paquistaníes atacaron “instalaciones militares y escondites terroristas”, incluyendo un túnel en Kandahar donde presuntamente se almacenaban equipos técnicos vinculados a los talibanes afganos. La operación fue presentada como parte de la denominada “Operación Furia por la Verdad”.
Testigos en la ciudad afirmaron haber visto aeronaves militares sobrevolando una zona montañosa antes de registrarse una fuerte explosión. En Kandahar reside el líder supremo del régimen talibán afgano, Haibatullah Akhundzada.
Afganistán responde con ataques de artillería
El portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, aseguró que los bombardeos paquistaníes impactaron en un centro de rehabilitación para personas con adicciones y en un contenedor vacío situado en una montaña donde se resguardaban soldados, sin causar víctimas.
Horas después, el Ministerio de Defensa afgano confirmó ataques de represalia contra una base militar en la ciudad de Wana, en el distrito de Waziristán del Sur.
Según las autoridades talibanas, el ataque destruyó parte del centro de mando y otras instalaciones militares, además de provocar bajas entre soldados paquistaníes.
Víctimas civiles en territorio paquistaní
Posteriormente, el gobierno de Pakistán informó que cuatro civiles murieron tras bombardeos de artillería procedentes de Afganistán. Entre las víctimas se encontraba una familia cuya vivienda fue alcanzada por los proyectiles.
El ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, señaló que un niño de cinco años resultó gravemente herido en el ataque.
“Se está dando una respuesta contundente y apropiada contra las posiciones e infraestructuras del régimen talibán afgano responsables de este acto cobarde”, advirtió el funcionario.
Los enfrentamientos se producen en medio de una creciente tensión fronteriza que mantiene en alerta a los países del sur de Asia desde hace más de dos semanas.