El presidente de José Antonio Kast ordenó el despliegue de maquinaria pesada y personal militar en la frontera norte de Chile para iniciar la construcción de barreras físicas destinadas a reforzar el control migratorio. La medida forma parte de una serie de decretos firmados por el mandatario dentro de su estrategia de seguridad para frenar el ingreso irregular de personas al país.
Las primeras acciones se concentran en la zona limítrofe entre las ciudades de Arica, en Chile, y Tacna, en Perú, cerca del complejo fronterizo de Complejo Fronterizo Chacalluta. En el lugar se ha reportado la presencia de retroexcavadoras, cargadores frontales y volquetes que serán utilizados para iniciar los primeros trabajos de infraestructura.
Según reportes difundidos por Latina Noticias, Kast tiene previsto viajar este lunes a Arica para supervisar el inicio de las obras en la zona fronteriza. De acuerdo con la información, el proyecto contempla la excavación de zanjas de hasta tres metros de profundidad y la instalación de otras barreras físicas. No obstante, aún no se ha precisado si la maquinaria operará directamente sobre la línea limítrofe entre Perú y Chile o en áreas cercanas al límite internacional.
Plan Escudo Fronterizo
La iniciativa forma parte del denominado Plan Escudo Fronterizo, una estrategia del Gobierno chileno orientada a fortalecer el control territorial en la frontera norte. El plan contempla la construcción de infraestructura destinada a vigilar zonas identificadas como rutas frecuentes de ingreso irregular.
De acuerdo con información difundida por autoridades chilenas, los trabajos estarán a cargo del Ministerio de Obras Públicas de Chile en coordinación con el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército de Chile.
“En lo concreto, la iniciativa contempla la construcción de zanjas, muros, cercos perimetrales y torres de vigilancia, así como la creación de centros de internación para inmigrantes ilegales. Los trabajos tendrán como epicentro los pasos críticos de Colchane (frontera con Bolivia) y Chacalluta (frontera con Perú)”, señaló el mandatario en declaraciones recogidas por el canal chileno T13.
Refuerzo militar y vigilancia tecnológica
Como parte del plan de reforzamiento fronterizo, el Ejecutivo dispuso ampliar el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona norte del país. El gobierno chileno informó que alrededor de 3.000 efectivos militares serán destinados de manera permanente a labores de vigilancia, control territorial y apoyo en la eliminación de pasos no habilitados en los sectores considerados más sensibles de la frontera.
La estrategia también incluye la incorporación de tecnología para el monitoreo del territorio. Entre los recursos anunciados figuran drones, cámaras térmicas, sensores de movimiento y sistemas de identificación biométrica, herramientas destinadas a detectar y prevenir el cruce irregular de personas en la frontera norte.
Política de control fronterizo
El conjunto de medidas forma parte de una política de control fronterizo impulsada por el gobierno de Kast, una de las principales promesas de su campaña presidencial. Esta estrategia se aplicará principalmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, zonas donde las autoridades han identificado un mayor flujo migratorio irregular.
Entre los ejes centrales de esta política se encuentran la eliminación de pasos clandestinos, la coordinación entre distintas entidades del Estado, la modernización tecnológica de los sistemas de vigilancia y la implementación de mecanismos de reconducción de migrantes que ingresen al país sin autorización.