Cuando los afiliados revisan la rentabilidad de los fondos de pensiones y encuentran resultados distintos, la pregunta es inevitable: ¿por qué no rinden igual? La respuesta está en cómo invierte cada fondo y en el nivel de riesgo que asume.
En el sistema privado de pensiones, cada fondo tiene, por ley, una composición de inversiones que responde a un determinado nivel de riesgo. Esto significa que no todos están diseñados para comportarse igual frente a los movimientos del mercado.
“Cuando observamos brechas de rentabilidad entre fondos, lo primero que debemos entender es que no todos tienen la misma estrategia ni el mismo nivel de exposición al riesgo”, comenta Reyk Itakura, gerente de Inversiones – Mercados Públicos – Top Down de AFP Integra.
El experto explica que en AFP Integra, por ejemplo, entre enero de 2025 y enero de 2026, el Fondo 2 registró una rentabilidad de 18.74%, mientras que el Fondo 3 alcanzó 30% en el mismo periodo. “Esta diferencia se explica por la distinta proporción de renta fija y renta variable que permite cada fondo”, añade.
Los fondos previsionales combinan principalmente dos tipos de activos: renta fija y renta variable. La renta fija incluye instrumentos como bonos emitidos por gobiernos o empresas, que suelen ofrecer mayor estabilidad y menor volatilidad. La renta variable está compuesta principalmente por acciones, cuyos precios fluctúan según el desempeño de los mercados y pueden generar mayores retornos en periodos favorables, aunque también presentan variaciones más marcadas en el corto plazo.
“El Fondo 3 tiene una mayor exposición a renta variable que el Fondo 2. En contextos donde los mercados crecen con fuerza, esa mayor exposición puede traducirse en rentabilidades más altas. Pero también implica asumir mayores fluctuaciones cuando el entorno es adverso. Rentabilidad y riesgo siempre van de la mano”, comenta Itakura.
En el caso del Fondo 2, su desempeño también debe analizarse con una mirada de largo plazo. Desde la creación del sistema, mantiene una rentabilidad promedio anual de 10.38%, lo que refleja su carácter intermedio entre crecimiento y estabilidad.
Comprender estas diferencias permite a los afiliados evaluar los resultados con mayor claridad y elegir el fondo que mejor se ajuste a su etapa de vida y perfil de riesgo.