Mientras los conductores de la empresa de transporte “Los Mandarinos” evalúan medidas de protesta tras ser víctimas de atentados armados, la Policía Nacional del Perú (PNP) aseguró que ha intensificado los operativos para identificar y capturar a las bandas criminales responsables, en un contexto de creciente extorsión que afecta tanto a transportistas como a miles de pasajeros.
Los recientes ataques extorsivos contra empresas de transporte público en Lima Norte han generado un clima de alarma entre conductores y usuarios, quienes temen por su seguridad ante la continuidad de los hechos violentos.
El general PNP Víctor Revoredo informó que la institución viene trabajando de manera coordinada para dar con los responsables. “Los vamos a capturar y también vamos a articular en la línea de prevención, como constantemente lo hacemos con el general Vargas. Créame que se está trabajando”, señaló al referirse a los últimos atentados contra transportistas.
La preocupación es particularmente visible en la empresa “Los Mandarinos”, cuyos conductores se reunieron en su sede de San Juan de Lurigancho tras registrar dos ataques en menos de una semana. El hecho más reciente ocurrió el último miércoles, cuando una de sus unidades fue atacada a balazos cerca de su terminal en Comas. Esta situación ha llevado a los transportistas a evaluar una movilización hacia el Congreso de la República programada para el 6 de febrero.
Pasajeros afectados y dudas sobre la seguridad en corredores
Los pasajeros también se han visto directamente perjudicados. Varios usuarios acudieron a sus paraderos habituales pese a la paralización parcial del servicio, especialmente en Los Olivos, en las inmediaciones del óvalo Huandoy, zona considerada parte del corredor seguro de Lima Norte. Sin embargo, vecinos y transeúntes denunciaron una escasa presencia policial en el área.
Un escenario similar se reportó en San Juan de Lurigancho, específicamente en el corredor seguro que abarca las avenidas Santa Rosa y Wiese hasta el Portón. En este sector, ciudadanos señalaron no percibir el despliegue policial anunciado por las autoridades, mientras persiste la preocupación por la extorsión a transportistas y la seguridad del servicio de transporte público en Lima.