La Asamblea Nacional venezolana aprobó este 18 de septiembre, en primera discusión, un tratado de cooperación estratégica con Rusia que abarca energía, defensa, tecnología y economía, además de crear una comisión intergubernamental para supervisar su ejecución. El chavismo también instaló el Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, integrado por más de 400 representantes de diversos sectores, para responder a lo que considera la “amenaza” de Estados Unidos.
Ese mismo día, Caracas exhibió aviones y buques rusos en la isla La Orchila durante los ejercicios “Caribe Soberano 200”, en respuesta al despliegue naval estadounidense en el Caribe, que incluye buques, un submarino, tropas y cazas F-35 en Puerto Rico bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Washington acusa a Nicolás Maduro de liderar el supuesto “Cartel de Los Soles” y ofrece hasta 50 millones de dólares por su captura. El mandatario venezolano sostiene que EE. UU. busca un “cambio de régimen”, pero Donald Trump negó haber discutido esa posibilidad con su equipo.
La alianza entre Caracas y Moscú, consolidada con acuerdos en energía, inteligencia y defensa, ha convertido a Rusia en sostén militar y financiero clave de Maduro. A cambio, Venezuela respalda las posiciones más controvertidas del Kremlin, incluida la guerra en Ucrania.
“Podremos decir que otro mundo es posible y ya estamos caminando en esa dirección”, afirmó el diputado chavista Roy Daza al defender la votación.