Los primeros sondeos a pie de urna otorgan una ventaja al partido del primer ministro, aunque la oposición obtendría más escaños en conjunto. La participación electoral alcanzó el 74,3 % hasta las 20:00 horas, uno de los niveles más altos registrados en las últimas décadas.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se impondría en las elecciones generales celebradas este martes 27 de octubre de 2026, según los primeros sondeos a pie de urna difundidos por las principales cadenas de televisión del país. Sin embargo, los resultados preliminares apuntan a que su coalición no conseguiría los escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria.
Las proyecciones de los canales 11, 12 y 13 atribuyen al partido Likud, liderado por Netanyahu, alrededor de 23 escaños en la Knéset, el Parlamento israelí, nueve menos que los obtenidos en las elecciones de 2022. En conjunto, la coalición gobernante conseguiría unos 50 escaños, mientras que el bloque opositor alcanzaría entre 52 y 53 de los 120 puestos parlamentarios.
El resultado configura un escenario político ajustado, en el que la formación de un nuevo gobierno dependerá de las negociaciones entre los partidos y de su capacidad para reunir el respaldo parlamentario necesario.
Las elecciones son especialmente relevantes por celebrarse después de los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023, que marcaron un punto de inflexión en la política y la seguridad de Israel.
Eisenkot afirma que el resultado refleja la pérdida de confianza en Netanyahu
El dirigente centrista Gadi Eisenkot, referente del bloque opositor del cambio, sostuvo que las proyecciones electorales reflejan una pérdida de confianza de la ciudadanía en el actual jefe de Gobierno.
Eisenkot manifestó que actuará para impulsar un cambio político y formar un nuevo Ejecutivo. Según sus declaraciones, su objetivo es hacer efectiva la voluntad popular, sustituir al gobierno de Netanyahu y establecer, lo antes posible, un gobierno sionista de movilización nacional.
No obstante, los sondeos a pie de urna constituyen estimaciones preliminares y no equivalen a los resultados oficiales. La distribución definitiva de los escaños dependerá del escrutinio y de la confirmación de las autoridades electorales.
Participación electoral alcanza el 74,3 %
Pese a las lluvias torrenciales registradas durante la tarde, la participación electoral llegó al 74,3 % a las 20:00 horas locales, de acuerdo con los datos de la Comisión Electoral Central.
La cifra representa el nivel más elevado registrado a esa hora desde 1988 y supera en ocho puntos porcentuales la participación correspondiente a las elecciones de 2022. Hasta ese momento se habían contabilizado aproximadamente 5,4 millones de votos.
La elevada concurrencia convirtió la jornada en una de las más concurridas de la historia electoral reciente de Israel y puso de manifiesto la importancia de unos comicios que podrían modificar el equilibrio político del país.
Likud solicita ampliar el horario de votación
Ante la afluencia de electores y las largas filas registradas en algunos centros de votación, el partido Likud solicitó extender el horario electoral más allá de las 22:00 horas locales.
La iniciativa recibió el respaldo de la formación ultraderechista Otzmá Yehudit (Poder Judío), encabezada por Itamar Ben Gvir, que también argumentó que la elevada demanda justificaba prolongar la jornada.
Sin embargo, la Comisión Electoral Central rechazó la petición y señaló que únicamente podrían votar quienes hubieran llegado a sus respectivos centros antes de la hora establecida para el cierre.
El partido opositor Yashar!, vinculado a Eisenkot, también se opuso a la ampliación del horario. La agrupación argumentó que no se habían producido circunstancias excepcionales que justificaran modificar las reglas de la jornada electoral.
Denuncian incidentes durante la jornada electoral
La jornada estuvo marcada, además, por denuncias de incidentes y acusaciones entre las fuerzas políticas.
En Tel Aviv, la Policía detuvo a un hombre al que encontró en posesión de un cuchillo cerca de Yair Golán, dirigente del partido izquierdista Los Demócratas. La agrupación calificó el episodio como un presunto intento de apuñalamiento, aunque las autoridades policiales no confirmaron esa interpretación.
Por otra parte, Los Demócratas denunciaron una agresión contra uno de sus voluntarios en la ciudad de Jolón, que atribuyeron a un simpatizante del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. La denuncia se produjo en un contexto de fuerte confrontación política entre los sectores oficialistas y opositores.
Oposición acusa a Netanyahu de preparar una impugnación electoral
Las declaraciones del primer ministro sobre supuestos intentos de la oposición de «robar las elecciones» generaron nuevas críticas por parte del bloque opositor.
Desde Yashar! sostuvieron que las acusaciones de Netanyahu podrían anticipar una estrategia para cuestionar los resultados electorales. La formación afirmó que el primer ministro estaría intentando sembrar dudas sobre el proceso ante la posibilidad de una derrota parlamentaria.
El partido de Eisenkot también subrayó que la oposición necesita superar al Likud por un margen suficiente para reducir las posibilidades de controversia política en torno al escrutinio.
Con los primeros sondeos como referencia, Israel se enfrenta a un escenario de incertidumbre política. Aunque Netanyahu podría mantener a su partido como la principal fuerza individual, la ventaja conjunta de la oposición dificultaría la continuidad de su coalición y abriría una nueva etapa de negociaciones para definir la composición del próximo gobierno.