Fenómeno del K-pop impulsaría restaurantes, hoteles, transporte, comercio, moda, belleza y turismo, prevé la CCL
La llegada del grupo surcoreano BTS a Lima no solo constituye un fenómeno musical, sino también una oportunidad de negocio para las micro y pequeñas empresas (mypes) vinculadas al comercio, servicios, gastronomía, entretenimiento y turismo, además de generar nuevas oportunidades de empleo.
Durante las tres fechas de presentación de BTS en la capital, el Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) proyecta la asistencia de alrededor de 118,000 personas, lo que podría generar un movimiento económico de entre S/ 150 millones y S/ 200 millones.
Rodolfo Ojeda, presidente del gremio, explicó que, considerando un precio promedio de entrada cercano a S/ 844, la venta de boletos representaría aproximadamente S/ 100 millones. Sin embargo, el impacto económico del evento trasciende la venta de entradas, debido a que los asistentes también destinan recursos a alimentación, alojamiento, transporte, compras, merchandising y entretenimiento.
Más allá del concierto
Para el Gremio de la Pequeña Empresa de la CCL, el efecto multiplicador del evento puede beneficiar a diversos negocios, entre ellos restaurantes, cafeterías, establecimientos de comida rápida y comida coreana, así como servicios de delivery.
“Estos rubros han captado una importante demanda en los días previos al evento y el dinamismo continuará durante las tres fechas del concierto”, manifestó Ojeda.
En el sector comercio y moda, las mypes también pueden aprovechar la demanda de polos, casacas, gorras, bolsos, accesorios, souvenirs y productos personalizados, cuyos precios pueden oscilar entre S/ 20 y S/ 200 por unidad.
“En este segmento destacan negocios de Gamarra, Mesa Redonda y otros centros comerciales, que pueden adaptar rápidamente su oferta a las preferencias de los fandoms”, subrayó.
A ello se suman oportunidades para emprendimientos dedicados a la belleza, fotografía, video, diseño, marketing digital, creación de contenido, repostería, decoración, regalos personalizados y photobooths, entre otros servicios asociados a la experiencia de los fanáticos.
Un público que viaja y consume
Ojeda resaltó que el impacto económico también puede extenderse al sector turismo. La llegada de seguidores procedentes de otras regiones y países incrementa el gasto asociado al alojamiento y permite que los visitantes aprovechen su estadía para conocer Lima y otros destinos turísticos.
En ese contexto, se abren oportunidades para hoteles y hospedajes ante la llegada de seguidores provenientes de ciudades como Arequipa, Cusco, Trujillo, Chiclayo, Piura, Ica y Huancayo, además de visitantes de países como Ecuador, Chile y México.
Según datos reportados por Ticketmaster, el 94.37% de los compradores de la preventa fueron peruanos, aunque también se registra demanda internacional. Asimismo, PromPerú señala que seis de cada diez fanáticos viajan cada año para asistir a espectáculos musicales, lo que evidencia el potencial del turismo musical como generador de actividad económica.
K-pop crea nuevos nichos de negocio
El fenómeno BTS forma parte de una tendencia más amplia vinculada al crecimiento del K-pop, los K-dramas y la cultura coreana en el Perú. Según Rodolfo Ojeda, este mercado está impulsando a pequeños negocios a pasar de la comercialización de productos tradicionales a la creación de productos y experiencias dirigidos a públicos específicos.
“Por ejemplo, una cafetería puede desarrollar una experiencia temática; una tienda de ropa puede diseñar prendas para un fandom determinado; mientras que un emprendimiento de regalos puede ofrecer productos personalizados para conciertos. Es a lo que están apostando hoy los pequeños negocios”, señaló.
De esta manera, el concierto puede activar una cadena económica que va mucho más allá del escenario, al generar demanda de alojamiento, alimentación, transporte, comercio, entretenimiento y turismo. Este mayor flujo de consumo puede traducirse en mayores ventas para las mypes y en nuevas oportunidades de empleo.