El 45% de estas empresas que operan en el país son de origen extranjero. Los pagos digitales, las finanzas abiertas y los servicios bancarios digitales perfilan nuevas oportunidades de crecimiento para el sector.
El ecosistema fintech peruano cuenta con 314 empresas identificadas, distribuidas en 12 categorías y con presencia en nueve regiones del país. Sin embargo, su desarrollo mantiene una marcada concentración geográfica: el 93% de estas compañías opera en Lima, según los primeros resultados del Mapa Fintech del Perú, una iniciativa desarrollada por Damma Legal Advisors en alianza con Legal Paradox® de México.
A diferencia de los estudios tradicionales, que ofrecen una visión del mercado en un momento determinado, esta herramienta fue concebida como una plataforma dinámica que permite a las propias empresas registrarse y actualizar continuamente su información. De esta manera, facilita el seguimiento de los participantes del ecosistema, sus ámbitos de operación y los segmentos en los que desarrollan sus actividades.
El mapa identifica al lending (préstamos digitales) como la principal categoría del mercado peruano, seguida por los servicios de pagos. Este último segmento podría adquirir mayor protagonismo a medida que avance la modernización del sistema financiero.
Durante la presentación también se destacó el potencial de los pagos digitales, las finanzas abiertas (Open Finance) y la banca como servicio (Banking as a Service, BaaS), tendencias que están transformando el desarrollo del sector.
Asimismo, la herramienta permite identificar segmentos emergentes con un número reducido de participantes, como Open Finance, con nueve fintech; Proptech, vinculada a soluciones tecnológicas para el sector inmobiliario, con siete; y Crowdfunding, orientada al financiamiento colectivo, con seis empresas.
Para Álvaro Castro Lora, socio de Damma Legal Advisors, disponer de información pública y actualizada resulta fundamental para identificar oportunidades de inversión y desarrollo de negocios, especialmente en un contexto en el que el ecosistema local de capital emprendedor (venture capital) enfrenta diversos desafíos.
«Que esta información sea pública y que se pueda identificar y contactar a las compañías convierte al mapa en una brújula para los negocios. Perú tiene la oportunidad de aprovechar los próximos meses para enriquecer esta información y entender mejor dónde están las oportunidades del ecosistema», señaló.
Capital extranjero y brecha regional
La participación de empresas internacionales constituye otro factor relevante en la evolución del mercado peruano. Javier Salinas, presidente de la Asociación Fintech del Perú, indicó que el 45% de las fintech que operan en el país son de origen extranjero. Asimismo, precisó que cerca del 60% de las solicitudes recibidas por la asociación durante este año corresponde a compañías del exterior.
Estos datos reflejan el interés de empresas internacionales por ingresar al mercado peruano y desarrollar soluciones vinculadas con los servicios financieros y tecnológicos.
No obstante, el mapa también evidencia una importante brecha territorial: el 93% de las fintech identificadas se concentra en Lima, mientras que otras regiones mantienen una participación considerablemente menor.
Esta distribución plantea oportunidades para ampliar la oferta de servicios financieros digitales fuera de la capital, especialmente en zonas donde la informalidad económica, las limitaciones de conectividad y las dificultades de acceso al sistema financiero tradicional generan necesidades específicas.
En ese escenario, soluciones como la tokenización de inventarios, los pagos mediante monedas estables (stablecoins) y las pruebas de dinero digital en zonas con baja conectividad aparecen como alternativas que podrían explorarse para atender las demandas de empresas y usuarios en las regiones.
El desarrollo de estas iniciativas dependerá de factores como la infraestructura tecnológica, el marco regulatorio y las condiciones de acceso de la población a los servicios digitales.
El desafío del ecosistema fintech peruano será ampliar su alcance territorial, atraer inversiones y desarrollar soluciones que respondan a las necesidades de empresas y consumidores, aprovechando las oportunidades que ofrece la transformación digital del sistema financiero.