Mayor preocupación por la imagen impulsa la demanda de servicios y productos especializados para el consumidor masculino.
El cuidado personal masculino viene ganando espacio dentro del mercado de belleza e higiene en el Perú, impulsado por un consumidor que presta mayor atención a su imagen y está dispuesto a incorporar nuevos servicios y productos a su rutina. Esta evolución va más allá del tradicional corte de cabello o afeitado y abre oportunidades para negocios especializados en grooming, desde barberías hasta marcas de productos capilares, cuidado de barba y cuidado facial.
El contexto del mercado también acompaña esta tendencia. Según el Gremio Peruano de Cosmética, Higiene Personal y Aseo Doméstico (COPECOH), el mercado peruano de cosméticos e higiene personal alcanzó los S/10.000 millones en 2025, un crecimiento de 7% frente al año anterior, y para este año se proyecta una expansión cercana al 7%. Entre las categorías que mostraron crecimiento estuvieron los tratamientos faciales, que avanzaron 6%, y los productos capilares, con 4%, reflejando una mayor demanda por soluciones específicas de cuidado personal.
“Estamos viendo un cambio importante en el comportamiento del consumidor masculino. Antes, la visita a la barbería estaba muy asociada al corte de cabello o al arreglo de la barba; hoy el hombre pregunta más, busca recomendaciones y está dispuesto a invertir en servicios adicionales, como tratamientos capilares y faciales, además de productos especializados para complementar su cuidado en casa”, explica Melissa Caballero, propietaria de la barbería Cupper’s 65 .Según señala, este cambio refleja una mayor preocupación por la imagen personal y una evolución en los hábitos de consumo del público masculino, que busca soluciones más completas y personalizadas.
La tendencia también se refleja en la evolución internacional de la categoría. Euromonitor identifica al men’s grooming como un mercado en transformación, con una mayor búsqueda de productos especializados y soluciones adaptadas a las necesidades específicas de los hombres. En este escenario, el cuidado de la piel aparece como una de las áreas con mayor potencial de desarrollo, mientras que las categorías tradicionales de cabello, afeitado y barba continúan formando parte importante del consumo masculino. “El cliente ya no busca solamente un buen corte; también quiere asesoría y una experiencia que le permita mantener el resultado. Eso significa entender mejor sus necesidades y ofrecerle alternativas que complementen el servicio”, agrega Caballero.
Para el sector, este cambio representa una oportunidad para incrementar el valor de cada visita y desarrollar nuevas líneas de negocio alrededor del grooming. La incorporación de servicios complementarios, productos especializados y una atención más personalizada puede permitir a las barberías diferenciarse y construir relaciones de mayor frecuencia con sus clientes. “El hombre está entendiendo que cuidar su imagen es parte de su rutina y eso genera un mercado con mucho espacio para seguir creciendo”, concluye Caballero.