El Instituto de Investigación Económica alemán señala que 11.000 millones de euros de la deuda contraída en 2025 para financiar defensa y seguridad no se tradujeron en un mayor gasto en estos sectores.
El Gobierno alemán destinó a gastos de consumo una parte significativa de la deuda adicional contraída en 2025 bajo la excepción al denominado freno de la deuda para financiar gastos de defensa y seguridad, según un estudio publicado este jueves (10.09.2026) por el Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo).
En concreto, el 38,5 % de la deuda adicional asumida con este mecanismo, equivalente a unos 11.000 millones de euros, no se tradujo en un incremento del gasto en defensa y seguridad, de acuerdo con el análisis del instituto.
La investigadora del Ifo Emilie Höslinger señaló que “una gran parte de la deuda adicional (de Alemania) no se ha traducido en un mayor gasto en defensa”, sino que el margen presupuestario liberado fue utilizado para financiar otras partidas.
Gastos sociales y pago de intereses
Según Höslinger, los recursos liberados fueron destinados a los denominados gastos de consumo, es decir, aquellos que no incrementan directamente la productividad futura, sino que tienen efectos principalmente durante el periodo en que se ejecutan.
Entre estos gastos se encuentran las prestaciones sociales y el pago de intereses de la deuda, explicó la investigadora a la agencia EFE.
Höslinger sostuvo que, sin la capacidad adicional de endeudamiento, Alemania no habría podido financiar en 2025 los gastos de consumo contemplados en el presupuesto al nivel inicialmente proyectado.
A su juicio, bajo el argumento de incrementar el gasto en defensa e inversiones, se establecieron mecanismos que permitieron liberar recursos del presupuesto ordinario que anteriormente estaban comprometidos con partidas financiadas mediante impuestos.
“De esta manera, se priorizó políticamente el gasto en consumo sobre el gasto en defensa e inversiones”, afirmó la investigadora.
Reforma del freno de la deuda
Alemania aprobó en marzo de 2025 una reforma para excluir determinados gastos de defensa y seguridad de las restricciones establecidas por el denominado freno de la deuda (Schuldenbremse), con el objetivo de ampliar la capacidad de financiación de sus presupuestos militares.
Desde entonces, el gasto en defensa y seguridad que supere el 1 % del producto interior bruto (PIB) puede financiarse mediante endeudamiento.
Según los datos del Ifo, el gasto público que se benefició de esta excepción pasó de 54.600 millones de euros en 2024 a 72.200 millones en 2025, un incremento de 17.600 millones de euros.
La deuda adicional contraída por Alemania al amparo de esta excepción ascendió a 28.600 millones de euros en 2025. De ese monto, unos 11.000 millones de euros no se tradujeron en un aumento del gasto en defensa y seguridad, lo que representa el 38,5 % del total.
¿En qué se gastó el dinero destinado a defensa?
Los recursos adicionales destinados al sector de defensa se utilizaron principalmente para adquirir armamento convencional, entre ellos municiones y vehículos.
Sin embargo, el Ifo destaca el reducido nivel de inversión en investigación y desarrollo (I+D) en materia de defensa. En 2025 se destinaron apenas 884 millones de euros a este rubro.
El instituto considera especialmente relevante fortalecer la investigación y el desarrollo de nuevas capacidades militares, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y la creciente importancia de tecnologías como los drones y la ciberdefensa.
Höslinger advirtió que permitir que el Gobierno alemán financie mediante deuda todo el gasto en defensa que supere el 1 % del PIB podría generar riesgos para las finanzas públicas y reducir los incentivos para establecer prioridades claras dentro del presupuesto.