Durante años, los principales desafíos de las pequeñas y medianas empresas exportadoras estuvieron relacionados con la logística: el transporte, los trámites aduaneros y la distribución internacional. Sin embargo, hoy el panorama ha cambiado. El verdadero reto para muchas pymes ya no es colocar sus productos en mercados extranjeros, sino gestionar de manera eficiente los pagos y las divisas que reciben del exterior.
Según Mateu Batle, CEO y Cofounder de Rextie, cada vez más empresas peruanas logran concretar ventas internacionales, pero enfrentan dificultades cuando los ingresos en dólares llegan a sus cuentas debido a procesos financieros poco ágiles y con escasa visibilidad.
“El sistema financiero tradicional no fue diseñado para responder a la velocidad que requiere una pyme en crecimiento. Muchas empresas todavía dependen de procesos manuales para recibir, convertir y administrar sus divisas, lo que genera retrasos, incertidumbre y costos adicionales”, explica.
Esta situación puede afectar directamente la competitividad de los negocios. La falta de información en tiempo real sobre el estado de los pagos, los costos asociados al tipo de cambio o la disponibilidad de los fondos dificulta la planificación financiera y limita la capacidad de reacción de las empresas frente a nuevas oportunidades comerciales.
Tecnología financiera al servicio de las exportaciones
Frente a este escenario, las soluciones fintech se han convertido en un aliado estratégico para las pymes exportadoras. Estas plataformas permiten realizar operaciones de cambio de divisas, monitorear transferencias internacionales y gestionar las finanzas con mayor rapidez y control.
“Hoy una empresa exportadora puede gestionar sus operaciones internacionales desde una sola plataforma digital, con mayor transparencia y eficiencia. Esto no solo ayuda a optimizar costos, sino que brinda mayor seguridad para tomar decisiones estratégicas”, señala Batle.
Recomendaciones para las pymes exportadoras
El especialista recomienda que las empresas que buscan expandirse internacionalmente incorporen herramientas digitales que les permitan gestionar sus divisas de manera más eficiente y tener mayor visibilidad sobre sus operaciones financieras.
Entre los principales beneficios destacan el acceso a información en tiempo real sobre los pagos recibidos, una mejor gestión del flujo de caja y procesos más ágiles para el cambio de moneda y las transferencias internacionales.
“La eficiencia logística sigue siendo importante, pero hoy las empresas también necesitan una gestión financiera moderna que les permita operar al ritmo del mercado global. Tener control sobre las divisas es tan relevante como llegar a tiempo con el producto”, concluye Batle.