La cercanía de la segunda vuelta presidencial del próximo 7 de junio viene generando mayor tensión en el mercado cambiario peruano. La polarización política entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez ha llevado a inversionistas y agentes financieros a tomar posiciones más defensivas, elevando la volatilidad del dólar en las últimas semanas.
De acuerdo con Gustavo Ayala, Lead FX de Rextie, el mercado ya viene incorporando una mayor prima de riesgo ante la incertidumbre electoral, situación que ha generado presión alcista sobre el tipo de cambio y episodios de intervención del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para evitar movimientos bruscos.
“En periodos electorales, el dólar suele reaccionar no sólo al resultado final, sino también a la percepción de estabilidad política, gobernabilidad y confianza para la inversión privada. Hoy el mercado se mantiene atento a cualquier señal que reduzca o incremente la incertidumbre”, explica Ayala.
Actualmente, diversos análisis financieros coinciden en que una eventual victoria de Keiko Fujimori sería interpretada inicialmente como un escenario de mayor continuidad económica y menor riesgo regulatorio para la inversión privada. Bajo ese contexto, el mercado podría registrar una corrección bajista del dólar en los días posteriores a la elección, impulsada por una reducción de la incertidumbre política y un retorno parcial de flujos hacia activos peruanos.
Sin embargo, Ayala advierte que una eventual caída del tipo de cambio tendría límites debido al contexto internacional todavía complejo, marcado por tasas de interés elevadas en Estados Unidos y cautela global hacia mercados emergentes.
En contraste, una victoria de Roberto Sánchez podría generar una reacción más defensiva en el mercado cambiario, especialmente si persisten dudas sobre la orientación económica de un eventual gobierno de izquierda. En ese escenario, podría registrarse una mayor demanda de dólares, salida temporal de capitales y un incremento de la volatilidad, replicando parcialmente episodios observados en anteriores procesos electorales del país.
“Más allá del candidato ganador, el mercado también evaluará la rapidez del conteo electoral, la aceptación de resultados y la ausencia de conflictos políticos posteriores. Las primeras 48 a 72 horas serán claves para medir la reacción del dólar y de los inversionistas”, señala Ayala.
Pese a ello, especialistas consideran que el fortalecimiento institucional del BCRP permitiría amortiguar movimientos extremos mediante intervención cambiaria y provisión de liquidez, evitando fluctuaciones desordenadas en el mercado.
Actualmente, el consenso de analistas apunta a un periodo corto de alta volatilidad inmediatamente después de la elección, seguido de una estabilización gradual siempre que el proceso electoral concluya sin disputas relevantes y con señales de gobernabilidad política. En ese contexto, especialistas recomiendan a empresas, inversionistas y ciudadanos mantenerse atentos al comportamiento del mercado durante los días posteriores a la segunda vuelta, considerando que la evolución del dólar será uno de los principales termómetros de la confianza económica en el país.