Bogotá, Colombia. El abogado y empresario colombiano Abelardo de la Espriella se perfila como una de las figuras más polémicas y mediáticas de la derecha radical en Colombia, en momentos en que el país comienza a entrar en la carrera presidencial que definirá al sucesor del mandatario Gustavo Petro.
Autodefinido como un “outsider” de la política tradicional, De la Espriella busca capitalizar el descontento ciudadano con el actual Gobierno y con la clase dirigente, presentándose como un líder dispuesto a romper con el establishment y aplicar un modelo de mano dura inspirado en referentes internacionales como Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele.
El aspirante presidencial sostiene que Colombia necesita una transformación profunda en materia económica, política y de seguridad, similar a la que —según él— impulsaron esos líderes en sus respectivos países. “Si Colombia no estuviera tan mal, la gente no estaría pensando en mí”, declaró en una entrevista con France 24, en la que insistió en que su candidatura surge como respuesta al desgaste institucional y al aumento de la inseguridad y la polarización política.
Con un estilo confrontacional y un discurso directo, De la Espriella ha ganado notoriedad por sus fuertes críticas a la izquierda colombiana y al Gobierno de Petro. En varias ocasiones ha utilizado expresiones incendiarias que han generado controversia, entre ellas su promesa de “destripar políticamente” a la izquierda, palabras que desataron cuestionamientos desde distintos sectores por el tono agresivo de su retórica.
El abogado también ha construido una imagen pública basada en el nacionalismo, la defensa del libre mercado y la autoridad del Estado. Sus seguidores lo consideran una figura capaz de enfrentar a las élites tradicionales y combatir la criminalidad con políticas severas, mientras que sus detractores advierten sobre el riesgo de una mayor radicalización del discurso político en el país.
De la Espriella asegura no representar a las “castas políticas” y afirma que su proyecto busca devolverle la confianza a los ciudadanos desencantados con los partidos tradicionales. Su estrategia apunta especialmente a sectores conservadores, empresarios y votantes inconformes con el rumbo económico y de seguridad del país.
Aunque todavía faltan meses para que se definan oficialmente las candidaturas presidenciales, el nombre de Abelardo de la Espriella ya empieza a generar debate en el escenario político colombiano. Para algunos representa una alternativa antisistema con capacidad de atraer votos de protesta; para otros, encarna una corriente populista de derecha que podría profundizar las divisiones en una nación marcada por años de confrontación política y social.