Rusia instó este miércoles a las embajadas extranjeras en Kiev a preparar la evacuación de su personal y ciudadanos ante la posibilidad de un ataque contra la capital ucraniana, en medio de las crecientes tensiones por las celebraciones del 9 de mayo en Moscú.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso advirtió en una nota diplomática que responderá con un “inevitable ataque de represalia” si Ucrania intenta interrumpir los actos conmemorativos del 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi, incluida la tradicional parada militar en la Plaza Roja.
Moscú pidió a las representaciones diplomáticas “garantizar la evacuación oportuna” de funcionarios y ciudadanos extranjeros de Kiev, al considerar que existe riesgo de una escalada durante las celebraciones.
Las autoridades rusas temen que Ucrania lance ataques con drones o misiles contra Moscú durante el desfile militar del 9 de mayo, una de las fechas más simbólicas para el Kremlin. El Ministerio de Defensa ruso ya había advertido previamente sobre “graves consecuencias” ante cualquier intento de alterar una “festividad sagrada para todos los rusos”.
La tensión aumentó después de que Volodímir Zelenski propusiera una tregua unilateral e indefinida a partir de la medianoche del martes, iniciativa que no recibió respuesta oficial de Moscú. Kiev afirmó posteriormente que los ataques rusos continuaron, por lo que consideró que el alto el fuego no fue aceptado.
Por su parte, las autoridades rusas acusaron también a Ucrania de incumplir su propia propuesta de tregua, al denunciar nuevos ataques con drones contra territorio ruso.
El cruce de acusaciones refleja el deterioro del escenario militar y diplomático entre ambos países, mientras Rusia se prepara para una de sus principales ceremonias patrióticas bajo fuertes medidas de seguridad.