En un contexto económico marcado por la volatilidad cambiaria, el aumento de costos operativos y la necesidad de mayor eficiencia, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave para que las empresas peruanas fortalezcan su resiliencia y mantengan su competitividad. Su adopción ya no responde a una tendencia tecnológica, sino a una necesidad estratégica para operar con mayor previsibilidad y control.

Para Marisol Quiñones, CMO de Rextie, el mayor cambio que trae la Ia en el 2026 es la democratización del análisis avanzado. “Hoy una pyme puede acceder a capacidades predictivas que hace cinco años sólo estaban al alcance de grandes corporaciones. La diferencia no está en el tamaño de la empresa, sino en qué tan estratégicamente utiliza los datos” señala.

Usos prácticos de la IA para mejorar la competitividad empresarial

Uno de los principales aportes de la IA está en la optimización de costos y procesos internos. La automatización inteligente permite identificar ineficiencias operativas, reducir tiempos improductivos y mejorar la asignación de recursos en áreas como inventarios, logística y atención al cliente.

Otro eje clave es la mejora en la toma de decisiones comerciales. A través del análisis predictivo, las empresas pueden anticipar la demanda, ajustar precios y priorizar clientes de mayor valor, reduciendo la dependencia de la intuición y fortaleciendo la rentabilidad.

Finalmente, la IA cumple un rol determinante en el control financiero y la gestión de liquidez. Las herramientas basadas en datos permiten realizar proyecciones de flujo de caja más precisas, generar alertas tempranas ante desbalances financieros y optimizar el uso del capital de trabajo.

IA y eficiencia financiera en entornos volátiles

En el ámbito financiero, la Inteligencia Artificial permite evaluar en tiempo real el impacto de variables externas como el tipo de cambio, las tasas de interés o las condiciones del mercado internacional. En operaciones de cambio de divisas, por ejemplo, el análisis automatizado facilita elegir el mejor momento para operar y reducir riesgos asociados a la volatilidad.

“Contar con visibilidad financiera apoyada en Inteligencia Artificial permite a las empresas proteger su rentabilidad y operar con mayor previsibilidad, incluso en escenarios de alta incertidumbre”, explica Quiñones.

Qué deben priorizar las empresas en 2026

De acuerdo con la ejecutiva, las empresas que buscan fortalecer su resiliencia este año deberían enfocarse en:

●             Integrar la Inteligencia Artificial en procesos críticos del negocio antes que en áreas secundarias.

●             Utilizar la tecnología para mejorar el control financiero, la gestión de liquidez y la planificación del capital de trabajo.

●             Apoyarse en el análisis de datos para anticipar escenarios, reducir riesgos y tomar decisiones comerciales más informadas.

●             Capacitar a los equipos internos para interpretar la información generada por la IA y convertirla en acciones concretas.

“La Inteligencia Artificial no reemplaza la experiencia empresarial. La amplifica. Las empresas que la integren con visión estratégica estarán mejor preparadas para crecer de manera sostenible, incluso en entornos inciertos”, concluye la ejecutiva.

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