Al menos 29 personas murieron, 40 permanecen desaparecidas y más de 400 fueron evacuadas tras intensas lluvias que azotan el sureste de Brasil, según el balance oficial difundido este martes (24.02.2026).
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reconoció el estado de calamidad decretado en la ciudad de Juiz de Fora por la alcaldesa Margarida Salomao ante la “gravísima situación”. Asimismo, ordenó la movilización del Gobierno federal, declaró “alerta máxima” a la Defensa Civil nacional y envió refuerzos para las labores de rescate.
Según las autoridades locales, este ha sido el febrero más lluvioso en la historia del municipio, con 584 milímetros de precipitación acumulada. El temporal provocó el desborde de un río, inundaciones, al menos 20 deslizamientos de tierra y el colapso de varias edificaciones, escenas que fueron registradas por vecinos.
Del total de víctimas, 22 fallecieron en Juiz de Fora y siete en el cercano municipio de Ubá, ambos en el estado de Minas Gerais. La alcaldesa advirtió que varios barrios permanecen aislados y calificó la situación como “extrema”.