El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido este miércoles (17.09.2025) en el castillo de Windsor con todos los honores por el rey Carlos III y la reina Camila, en el inicio de su primera visita oficial al Reino Unido en este segundo mandato. La ceremonia se desarrolló lejos de Londres, donde se registraron multitudinarias protestas en su contra.
Trump y la primera dama, Melania, llegaron la noche anterior a Londres y viajaron en helicóptero hasta Windsor, donde fueron recibidos por los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina. El mandatario pasó revista a una guardia de honor integrada por 1.300 efectivos del Ejército británico y, junto a su esposa, depositó una ofrenda floral en la tumba de Isabel II, en la Capilla de San Jorge.
Como parte del protocolo, Carlos III obsequió a Trump la bandera británica que ondeó en Buckingham el día de su investidura en enero, mientras que Camila entregó a Melania un cuenco de plata típico de Irlanda del Norte y un bolso personalizado de la diseñadora Anya Hindmarch.
Protestas en Londres
En paralelo, miles de manifestantes marcharon en el centro de la capital con pancartas que decían “Los migrantes son bienvenidos, Trump no” y “No al racismo, no a Trump”. La movilización, convocada por el grupo Stop Trump, estuvo custodiada por más de 1.600 agentes de seguridad.
El jueves, en el cierre de la visita, Trump se reunirá con el primer ministro Keir Starmer en la residencia oficial de Chequers, a 70 kilómetros de Londres, evitando nuevamente la capital británica.