El Ministerio de Comercio de China confirmó este martes (12.08.2025) la prórroga de la tregua arancelaria con Estados Unidos por otros 90 días, tras las negociaciones celebradas en Londres y Estocolmo en junio y julio, respectivamente.
La medida amplía el acuerdo alcanzado hace tres meses en Ginebra, donde ambas partes pactaron una drástica reducción de los gravámenes: Washington bajaría del 145 % al 30 % los aranceles a productos chinos, mientras que Pekín recortaría del 125 % al 10 % los impuestos a bienes estadounidenses.
La Cancillería china, que ya el lunes había llamado a “esfuerzos” por parte de Estados Unidos para lograr un resultado “basado en la igualdad, el respeto y el beneficio mutuo”, reiteró este martes su voluntad de cumplir con el consenso alcanzado entre Xi Jinping y Donald Trump, y de aprovechar el mecanismo de consulta económica y comercial establecido.
Durante las conversaciones de julio en Estocolmo, ambas delegaciones reafirmaron su intención de privilegiar el diálogo frente a la escalada de la guerra comercial, que amenazaba con alterar las cadenas globales de suministro y sacudir los mercados, en un contexto en el que los aranceles cruzados equivalían, de facto, a un embargo comercial entre las dos mayores economías del mundo.
El encuentro en la capital sueca siguió a reuniones en Ginebra y Londres, así como a una conversación telefónica en junio entre Trump y Xi para limar asperezas. En Londres, Pekín aprobó solicitudes de exportación de tierras raras, mientras que Washington retiró ciertas “medidas restrictivas” contra China, entre ellas controles a la exportación de chips.
En la recta final antes de la expiración de la tregua, Trump instó a China a cuadruplicar sus compras de soja estadounidense. Al mismo tiempo, Washington amenazó con sancionar a Pekín por la importación de petróleo ruso, en un escenario marcado por la negativa del Kremlin a poner fin a la guerra en Ucrania.
China, por su parte, defendió su derecho a mantener relaciones comerciales normales con sus socios y rechazó la presión de Trump, quien el viernes se reunirá en Alaska con el presidente ruso, Vladímir Putin, en un encuentro considerado histórico.
Con (EFE, Reuters)