La cápsula tripulada de la misión Artemis II amerizó con éxito este viernes 10 de abril en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, poniendo fin a un histórico viaje orbital alrededor de la Luna.
La nave Orión descendió asistida por paracaídas tras un reingreso a la atmósfera terrestre de aproximadamente 14 minutos, durante el cual soportó velocidades superiores a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas cercanas a los 2.760 °C generadas por la fricción.
La NASA calificó la operación como “un descenso perfecto” y activó de inmediato el protocolo de recuperación. Equipos de buzos fueron los primeros en acercarse a la cápsula para verificar las condiciones del entorno antes de permitir la salida de la tripulación.
Tripulación en buen estado
A bordo viajaban los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes fueron reportados inicialmente en “excelente estado” tras una primera evaluación remota.
La recuperación, a cargo de personal de la NASA y fuerzas armadas estadounidenses, se estimó entre 30 y 45 minutos. Una vez fuera de la nave, los astronautas serían trasladados en helicóptero a un buque médico para evaluaciones adicionales.
“Felicidades. Artemis II, misión cumplida”, escribió el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en la red social X.
Regreso histórico a la órbita lunar
La misión, que despegó el 1 de abril desde Centro Espacial Kennedy, se extendió durante diez días y logró orbitar la Luna sin alunizar. Se trata del regreso de astronautas a las inmediaciones del satélite natural por primera vez desde 1972, en la era del Programa Apolo.
Durante el reingreso, la cápsula siguió una trayectoria más directa que la misión no tripulada Artemis I, lo que permitió reducir el tiempo de entrada a la atmósfera y minimizar la carga térmica sobre el escudo protector.
La breve interrupción de comunicaciones, de unos seis minutos, estaba prevista como parte de esta fase crítica, considerada una prueba clave para validar la resistencia del escudo térmico.
Próximos pasos
Tras la recuperación de la tripulación, la nave Orión será remolcada hasta el buque principal y posteriormente trasladada de regreso al Centro Espacial Kennedy. En total, la misión recorrió más de 1,1 millones de kilómetros.
“Los astronautas hicieron un trabajo extraordinario y representaron a sus naciones como verdaderos embajadores de la humanidad”, destacó Isaacman.
Con este hito, Artemis II allana el camino para futuras misiones tripuladas que buscan llevar nuevamente al ser humano a la superficie lunar.