El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, presentó este miércoles su renuncia ante la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, tras casi una década al frente del Ministerio Público, informó el Parlamento en sesión ordinaria.
Saab ejercía como fiscal general desde 2017, cuando fue designado por la anterior Asamblea Nacional Constituyente, y su mandato había sido ratificado en 2024 para un período hasta 2031. Durante su gestión fue cuestionado por opositores y organizaciones de derechos humanos por su papel en casos de detenciones y persecución de críticos del Gobierno.
En la misma sesión renunció también el defensor del pueblo, Alfredo Ruiz Angulo. Tras la lectura de las cartas de dimisión, la Asamblea Nacional designó a Saab como defensor del pueblo encargado de forma temporal, mientras se activa el proceso constitucional para elegir autoridades permanentes mediante un Comité de Postulaciones.
Mientras se conforma ese comité, el Parlamento nombró autoridades encargadas para ambos cargos, incluido al abogado Larry Daniel Devoe como fiscal general interino. La salida de Saab ocurre en un contexto de cambios institucionales en el país, marcado por la aprobación de una ley de amnistía y modificaciones en el sistema judicial tras la caída del expresidente Nicolás Maduro a comienzos de 2026.