El accidente ocurrido la mañana del 26 de enero en la estación México, donde un bus del Metropolitano impactó contra la base de un puente, dejó 46 personas heridas y provocó serias alteraciones en el tránsito de la vía expresa. Miles de usuarios con destino a San Isidro, Miraflores y Chorrillos enfrentaron retrasos prolongados.
El hecho reavivó cuestionamientos sobre la seguridad del sistema, el estado de la flota y la interpretación de los registros oficiales de siniestralidad. En redes sociales circularon reportes que atribuían al vehículo una alta accidentabilidad, lo que llevó a la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) a aclarar el alcance real de dicha información.
La ATU precisó que los reportes vinculados al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) no equivalen necesariamente a choques vehiculares. Su presidente ejecutivo, David Hernández, explicó que la activación del SOAT también incluye incidentes como caídas de pasajeros dentro de estaciones o al subir y bajar del bus.
Según un reporte de siniestralidad de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), el ómnibus registra seis eventos cubiertos por el SOAT en los últimos cinco años. Sin embargo, el informe no detalla la naturaleza de cada caso y advierte que los datos pueden presentar rectificaciones administrativas.
El accidente también volvió a poner bajo observación la antigüedad de la flota del Metropolitano. Varias unidades superan los 15 años de servicio, pese a que el contrato de concesión establecía una vida útil de 12 años. La ATU reconoció el deterioro y confirmó que la renovación, prevista inicialmente para 2025, fue postergada hasta 2026.
El proceso depende de una adenda contractual y de un préstamo del Banco Mundial, que permitiría la compra de 60 nuevos buses. No obstante, una vez firmado el acuerdo, la ejecución podría tardar hasta ocho meses.
Mientras tanto, el sistema continúa operando bajo alta demanda. En Lima, cada ciudadano realiza en promedio 2,3 viajes diarios en transporte público, por lo que cualquier incidente en el Metropolitano impacta directamente en la rutina de miles de usuarios que esperan mejoras concretas en seguridad y calidad del servicio.