Una intensa tormenta invernal afectó este domingo 25 de enero a gran parte de Estados Unidos, provocando la cancelación de más de 10.000 vuelos, graves interrupciones en el transporte terrestre y dejando cerca de un millón de hogares sin suministro eléctrico.
El sistema, impulsado por una masa de aire ártico proveniente de Canadá, dejó nieve, aguanieve y lluvia helada desde Texas hasta el noreste del país. El peso del hielo derribó árboles y líneas eléctricas, especialmente en el sureste, donde miles de viviendas y comercios quedaron a oscuras.
En el norte del estado de Nueva York se registraron temperaturas históricas bajo cero. La gobernadora Kathy Hochul informó que localidades cercanas a la frontera con Canadá alcanzaron hasta –45 °C. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las condiciones peligrosas persistirán varios días debido a ciclos de recongelamiento.
Las autoridades de al menos 20 estados y de Washington D. C. declararon el estado de emergencia y exhortaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios. Los aeropuertos de ciudades como Nueva York, Filadelfia, Washington y Charlotte suspendieron la mayoría de sus operaciones, mientras aerolíneas como Delta redujeron sus vuelos.
Los apagones afectaron principalmente a Mississippi, Tennessee, Luisiana y Texas, aunque también se reportaron cortes en Alabama y Kentucky. Meteorólogos califican el fenómeno como uno de los episodios invernales más severos de las últimas décadas en Estados Unidos.