Argentina cerró 2025 con superávit en sus cuentas públicas por segundo año consecutivo, un hito que no se registraba desde 2008, informó este viernes (16.01.2026) el gobierno del presidente Javier Milei.
Según precisó el ministro de Economía, Luis Caputo, el superávit primario —antes del pago de intereses de la deuda— alcanzó el 1,4 % del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el resultado fiscal global fue positivo en 0,2 % del PBI. Estas cifras permitieron cumplir la meta de superávit primario del 1,3 % acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el que Argentina suscribió un préstamo de 20.000 millones de dólares en abril pasado.
El resultado consolida dos años consecutivos de balance positivo, aunque muestra una leve desaceleración frente a 2024, cuando el superávit primario fue de 1,8 % y el fiscal total de 0,3 % del PBI.
El déficit cero como política de Estado
Caputo destacó que el equilibrio fiscal “es un pilar central del programa económico desde el primer mes de gestión”. En la misma línea, Milei celebró en la red social X que “el ancla fiscal, el déficit cero, es y será una política de Estado”.
La ley de Presupuesto aprobada por el Congreso en diciembre proyecta para 2026 una inflación de 10,1 %, un crecimiento económico de 5 % y ratifica el compromiso con el equilibrio fiscal.
En sus dos años de gobierno, Milei atribuye el superávit al que calificó como “el ajuste más grande de la historia”, una política que, según el Ejecutivo, también permitió reducir la inflación desde el 211 % en 2023, al 118 % en 2024 y al 31,5 % en 2025.