El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacaron este viernes (16.01.2026) el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea como un pacto estratégico para la prosperidad económica y el fortalecimiento del multilateralismo.
Tras más de dos décadas de negociaciones, el tratado —que dará origen a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo— será firmado este sábado en Asunción. Ambos bloques representan cerca del 30 % del PIB mundial y un mercado de más de 700 millones de personas.
Luego de una reunión en Río de Janeiro, Lula afirmó que el acuerdo “es muy bueno para ambas partes, pero sobre todo para el mundo democrático y el multilateralismo”. Von der Leyen coincidió y señaló que el pacto “envía un mensaje contundente sobre el poder de la cooperación y la apertura”, al considerar que así se genera “verdadera prosperidad”.
El acuerdo se concreta en un contexto de creciente incertidumbre global, marcado por tensiones comerciales y políticas proteccionistas. En ese marco, Lula subrayó que la relación entre la UE y el Mercosur va más allá del ámbito económico y se sustenta en valores compartidos como la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.
A la firma en Asunción asistirán los presidentes de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi, mientras que la presencia del mandatario argentino Javier Milei aún no ha sido confirmada. Lula no participará, ya que, según el gobierno brasileño, el acto estaba previsto inicialmente a nivel ministerial.
Von der Leyen defendió el tratado al señalar que abrirá oportunidades sin precedentes, con acceso mutuo a mercados estratégicos, reglas claras y cadenas de suministro que impulsarán la inversión. Para Brasil, el acuerdo facilitará la expansión de exportaciones de productos como carne, soja, arroz y café, mientras que el Mercosur abrirá su mercado a bienes europeos como vehículos, maquinaria, quesos y vinos.
Pese a la resistencia de sectores agrícolas en algunos países europeos y al voto en contra de Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, la Unión Europea aprobó el acuerdo el pasado 9 de enero, despejando el camino para su firma.
Finalmente, Von der Leyen resaltó el liderazgo de Lula y anunció avances hacia un acuerdo adicional con Brasil sobre minerales críticos, como litio, níquel y tierras raras, clave para la transición digital, energética y la autonomía estratégica de Europa.