La Armada israelí interceptó a la Flotilla Global Sumud a unas 80 millas náuticas de la Franja de Gaza. Las embarcaciones rodeadas serán trasladadas al puerto de Ashdod, desde donde sus ocupantes serán expulsados, informó el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto.
“Todas las barcas están rodeadas y deberían ser trasladadas al puerto de Ashdod, donde después cada país deberá encargarse de sus connacionales”, declaró Crosetto a la televisión pública RAI.
Horas antes, la Marina israelí había ordenado a la flotilla cambiar de rumbo, argumentando que se dirigía hacia “una zona de combate activa” y que violaba un bloqueo naval considerado legítimo por Israel. Activistas a bordo, entre ellos Greta Thunberg, denunciaron estar rodeados por barcos de guerra.
La flotilla, integrada por más de 40 embarcaciones y 500 voluntarios procedentes de países como España, Túnez e Italia, navegaba por aguas del Mediterráneo frente al litoral egipcio con destino a Gaza, en medio de la ofensiva israelí en represalia por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Llamados a la calma
Fuentes italianas confirmaron que la Armada israelí abordó al “Alma” y al “Sirux”, dos de los barcos de la flotilla. El ministro Crosetto pidió que la operación se desarrolle “sin riesgos” y “con la mayor calma”.
Por su parte, el canciller italiano Antonio Tajani solicitó a Israel que el traslado se realice sin violencia y ratificó que los cooperantes serán deportados en vuelos internacionales tras su llegada a Ashdod.
El gobierno de Giorgia Meloni había ofrecido a la flotilla entregar la ayuda humanitaria en Chipre, a través del Patriarcado de Jerusalén, pero los activistas rechazaron la propuesta.