Las recientes reuniones en Washington entre Volodímir Zelenski, Donald Trump, líderes europeos y representantes de la OTAN han abierto la puerta a un eventual cara a cara entre los presidentes de Ucrania y Rusia. Con Trump erigiéndose como mediador, surge un nuevo panorama para un posible acuerdo de paz. Estas son las cinco claves:

1. ¿Un acuerdo de paz duradero?

El 18 de agosto, Trump recibió en la Casa Blanca a Zelenski y a los principales líderes europeos. Tras el encuentro, anunció que ya prepara una reunión entre el mandatario ucraniano y Vladimir Putin.

El presidente estadounidense insiste en que no basta un alto el fuego temporal, sino un acuerdo de paz a largo plazo. “Los ceses al fuego rara vez se cumplen. Todos coincidimos en que la mejor forma de acabar con esta guerra es un acuerdo de paz real”, dijo.

Trump también descartó el despliegue de tropas estadounidenses en Ucrania como parte de eventuales garantías de seguridad.

2. Las exigencias de Putin: territorios y veto a la OTAN

Rusia mantiene inamovibles sus condiciones: reconocimiento de su control sobre Donetsk, Lugansk, Jersón, Zaporiyia y la anexada Crimea. El Kremlin insiste en que Ucrania renuncie a sus aspiraciones de ingresar a la OTAN, al considerarlo una amenaza directa a su seguridad.

Aunque Trump no lo mencionó en la última cumbre, en el pasado ha insinuado que podrían darse “intercambios territoriales” como parte de una salida negociada, algo que Kiev rechaza de plano.

3. ¿Garantías de seguridad para Ucrania?

Europa y EE. UU. buscan ofrecer a Kiev un marco de protección similar al artículo 5 de la OTAN, que establece la defensa colectiva en caso de ataque.

Según el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, Putin estaría dispuesto a aceptar que Occidente brinde esas garantías, aunque sin que Ucrania entre formalmente en la Alianza Atlántica. Las dudas se centran en el alcance y la efectividad de esas promesas.

4. Puntos de convergencia entre Kiev y Moscú

Ambas partes han expresado disposición a negociar el fin de los combates, aunque difieren en lo territorial. Zelenski insiste en que “la cuestión territorial se resolverá”, mientras el Kremlin afirma apoyar contactos directos.

Hasta ahora, los únicos avances concretos se han dado en el intercambio de prisioneros y cuerpos de combatientes, con negociaciones facilitadas por Turquía y, más recientemente, por Suiza, que incluso ofreció Ginebra como sede de una eventual cumbre.

5. El papel de Trump: mediador y protagonista

Trump intenta consolidar su imagen de negociador global. Promete terminar la guerra “en 24 horas” y se autoproclama candidato al Nobel de la Paz.

Aunque mantiene un discurso firme frente a Putin, aún no ha concretado sanciones económicas que llegó a amenazar en julio. El presidente estadounidense también ha sabido capitalizar los procesos de mediación: acuerdos como el firmado en mayo con Kiev incluyen acceso de EE. UU. a minerales estratégicos ucranianos.

En síntesis: la posibilidad de un encuentro directo entre Putin y Zelenski, con Trump como mediador, marca un punto de inflexión tras más de tres años de guerra. Pero las exigencias territoriales de Moscú, la negativa de Kiev a ceder soberanía y la discusión sobre las garantías de seguridad definirán si el camino es hacia la paz o hacia un nuevo estancamiento.

(Con información de Reuters y EFE)

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