El presidente de EE. UU., Donald Trump, advirtió el sábado (05.07.2025) que podría imponer nuevas sanciones contra Moscú, luego del mayor ataque aéreo ruso contra Ucrania desde el inicio de la guerra en 2022. Ucrania informó que fueron lanzados 550 misiles y drones en un solo día. Desde el Air Force One, Trump dijo que Putin “entiende lo que puede pasar”, acusando a Rusia de querer “seguir matando gente”.
Mientras tanto, Moscú asegura que controla nuevas zonas en Ucrania, incluyendo las localidades de Sobolevka (Járkiv) y Pidubny (Donetsk). Según el Ministerio de Defensa ruso, también fueron atacadas bases aéreas y fábricas de drones ucranianos.
Ambos países intensificaron los ataques con drones: Rusia lanzó 157, de los cuales 117 fueron derribados, mientras que Ucrania respondió con más de 100 drones, de los cuales 120 fueron interceptados, según reportes oficiales.
Los rusos dicen no sentir el impacto de las sanciones
Pese a las sanciones impuestas desde 2022, muchos ciudadanos rusos afirman no haber sentido efectos significativos. «No me falta nada», dijo Maria Tyabut, madre de tres hijos y gerente de una empresa de cosméticos. Junto a su esposo Sergei, afirman haber adaptado su estilo de vida: han cambiado productos occidentales por nacionales o chinos, y en lugar de vacacionar en Europa, ahora viajan por Rusia o Latinoamérica.
El cierre de aerolíneas y marcas extranjeras como McDonald’s no ha sido un problema, aseguran. “Nuestros hijos adoran la comida de ‘Vkusno i tochka’”, dijo Sergei, quien ahora conduce un auto chino tras dejar atrás su vehículo coreano por falta de repuestos.
Caos aéreo por ataques: vuelos cancelados en Rusia
Los intensos ataques del domingo provocaron caos en el transporte aéreo ruso. Solo en el aeropuerto de Sheremétevo (Moscú) se cancelaron 158 vuelos y se retrasaron otros 241. En San Petersburgo, Púlkovo reportó 87 cancelaciones. El colapso llevó a muchos viajeros a optar por trenes, agotando todos los boletos a la capital.
Sin avances diplomáticos
Hasta ahora, ni los contactos entre Trump y Putin ni las reuniones en Estambul han frenado la escalada. Moscú afirmó que «no es posible» alcanzar sus objetivos por la vía diplomática, y Kiev anunció nuevos acuerdos con EE. UU. y Dinamarca para aumentar la producción de drones con el objetivo de golpear infraestructura rusa.