Dos agentes de la Policía boliviana murieron este miércoles 11 de junio en el poblado minero de Llallagua, en el suroeste del país, durante un operativo para desbloquear una carretera cerrada por simpatizantes del expresidente Evo Morales, informó el Ministerio de Gobierno. Además, se reportó un policía herido.
Los cortes de vías, que comenzaron la semana pasada en la región de Potosí, forman parte de una serie de protestas organizadas por sectores afines a Morales, quienes acusan al actual presidente Luis Arce de ser responsable de la crisis económica y de manipular las instituciones para impedir la postulación del exmandatario en las elecciones previstas para el 17 de agosto.
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, informó al canal Unitel que el teniente Jorge Barroso Rodríguez falleció como consecuencia de disparos con arma de fuego. Horas después, las autoridades confirmaron la muerte del subteniente Carlos Enrique Apata. Tanto el Gobierno como representantes de la oposición y del oficialismo lamentaron el deceso de los uniformados.
Posible emboscada
De acuerdo con una primera evaluación oficial, los policías habrían sido emboscados por campesinos que bloqueaban el paso. El martes ya se habían registrado los primeros enfrentamientos en Llallagua, cuando vecinos intentaron despejar la vía, dejando un saldo de al menos 17 heridos, entre ellos 15 civiles y dos policías.
En respuesta a la escalada de violencia, el presidente Luis Arce ordenó este miércoles el despliegue conjunto de policías y militares para desbloquear las carreteras del país. Según declaró, una vez restablecido el tránsito en Llallagua, las operaciones continuarán “progresivamente en todas las rutas troncales” de Bolivia.
Con información de AFP, EFE y La Razón.