Estados Unidos impuso este viernes 10 de enero una serie de nuevas sanciones contra el petróleo y el gas rusos que podrían costarle al país miles de millones de dólares al mes, con el objetivo de reducir los ingresos de Rusia para financiar la guerra en curso en Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acogió con satisfacción la medida, que busca allanar el terreno hacia un acuerdo de paz.
La Administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, impuso este viernes su paquete de sanciones más amplio hasta la fecha contra los ingresos de Rusia por petróleo y gas, en un esfuerzo por dar a Kiev y al equipo entrante de Donald Trump una palanca para alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania.
La medida pretende recortar los ingresos de Rusia para continuar la guerra que ha matado o herido a decenas de miles de personas y reducido ciudades a escombros desde que Moscú invadió Ucrania en febrero de 2022.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo en un post en X que las medidas anunciadas el viernes “asestarán un golpe significativo” a Moscú.
“Entre menos ingresos obtenga Rusia del petróleo (…) antes se restablecerá la paz”, añadió Zelenski.
Daleep Singh, uno de los principales asesores económicos y de seguridad nacional de la Casa Blanca, afirmó en un comunicado que las medidas eran las «sanciones más significativas hasta la fecha contra el sector energético ruso, con diferencia la mayor fuente de ingresos de la guerra de (el presidente Vladimir) Putin».
El Tesoro estadounidense impuso sanciones a Gazprom Neft y Surgutneftegas, que exploran, producen y venden petróleo, así como a 183 buques que han transportado petróleo ruso, muchos de los cuales forman parte de la llamada flota en la sombra de petroleros envejecidos operados por empresas no occidentales. Las sanciones también incluyen a las redes que comercian con el petróleo.
Muchos de esos petroleros se han utilizado para enviar petróleo a India y China, ya que el límite de precios impuesto por los países del Grupo de los Siete en 2022 ha desplazado el comercio de petróleo ruso de Europa a Asia. Algunos petroleros han transportado crudo tanto ruso como iraní.
El Tesoro también anuló una disposición que había eximido la intermediación de pagos energéticos de las sanciones a los bancos rusos.
Las sanciones deberían costarle a Rusia miles de millones de dólares al mes si se aplican lo suficiente, dijo otro funcionario estadounidense a los periodistas en una llamada.
“No hay un paso en la cadena de producción y distribución que quede sin tocar y eso nos da mayor confianza en que la evasión va a ser aún más costosa para Rusia”, dijo el funcionario.
Gazprom Neft afirmó que las sanciones son injustificadas e ilegítimas y que seguirá operando.
Estados Unidos “ya no está limitado” por la escasez de petróleo
Las medidas permiten un periodo de relajación hasta el 12 de marzo para que las entidades sancionadas finalicen las transacciones energéticas.
No obstante, fuentes del comercio de petróleo ruso y del refinado indio afirmaron que las sanciones causarán graves trastornos en las exportaciones de crudo ruso a sus principales compradores, India y China.
Los precios mundiales del petróleo subieron más de un 3% antes del anuncio del Tesoro, con el crudo Brent rozando los 80 dólares por barril, al circular entre los operadores de Europa y Asia un documento en el que se detallan las sanciones.
Geoffrey Pyatt, subsecretario estadounidense de recursos energéticos del Departamento de Estado, declaró que se espera que este año entren en funcionamiento nuevos volúmenes de petróleo procedentes de Estados Unidos, Guyana, Canadá y Brasil, y posiblemente de Medio Oriente, que suplirán la pérdida de suministro ruso.
“Ya no nos vemos limitados por la escasez de oferta en los mercados mundiales, como cuando se introdujo el mecanismo de limitación de precios”, declaró Pyatt a Reuters.
Las sanciones forman parte de un esfuerzo más amplio, ya que la Administración Biden ha proporcionado a Ucrania 64.000 millones de dólares en ayuda militar desde la invasión rusa, incluidos 500 millones de dólares esta semana para misiles de defensa antiaérea y equipos de apoyo para aviones de combate.
La medida de este viernes siguió a las sanciones impuestas por Estados Unidos en noviembre a bancos como Gazprombank, el mayor conducto de Rusia hacia el negocio energético mundial, y a principios del año pasado a docenas de petroleros que transportaban petróleo ruso.
El Gobierno de Biden considera que las sanciones de noviembre contribuyeron a llevar el rublo ruso a su nivel más débil desde el comienzo de la invasión y empujaron al banco central ruso a elevar su tipo de interés oficial a un nivel récord de más del 20%.
“Esperamos que nuestro objetivo directo en el sector energético agrave estas presiones sobre la economía rusa que ya han hecho subir la inflación hasta casi el 10% y refuerzan unas perspectivas económicas sombrías para 2025 y más allá”, declaró uno de los funcionarios.
La revocación pasaría por el Congreso
Uno de los funcionarios de Biden dijo que dependía “enteramente” del presidente electo Trump, que asumirá el cargo el 20 de enero, cuándo y en qué términos podría levantar las sanciones impuestas durante la era Biden.
Pero, para ello, tendría que notificarlo al Congreso y darle la posibilidad de emitir un voto de desaprobación. Muchos congresistas republicanos habían instado a Biden a imponer las sanciones del viernes.
“La gente de Trump no puede llegar y levantar tranquilamente todo lo que acaba de hacer Biden. El Congreso tendría que participar”, dijo Jeremy Paner, socio del bufete de abogados Hughes Hubbard & Reed.
El regreso de Trump ha despertado la esperanza de una resolución diplomática que ponga fin a la invasión de Moscú, pero también el temor en Kiev de que una paz rápida pueda tener un alto precio para Ucrania.
Asesores de Trump han presentado propuestas que cederían de hecho grandes partes de Ucrania a Rusia en un futuro previsible.
El equipo de transición de Trump no respondió inmediatamente a una petición de comentarios sobre las nuevas sanciones.
La ayuda militar y las sanciones petroleras “proporcionan a la próxima Administración un impulso considerable a su influencia y a la de Ucrania en la negociación de una paz justa y duradera”, dijo uno de los funcionarios.
(Reuters)