Sin mostrar las actas de los resultados de los comicios del año pasado, Nicolás Maduro se posesionó en Venezuela para un tercer mandato presidencial consecutivo. Gobernará por seis años más, con crecientes tensiones diplomáticas y un endurecimiento de las sanciones internacionales. El líder chavista se enfrenta a un contexto más complejo que en su reelección de 2019, porque incluso países ideológicamente más cercanos han marcado su distancia. ¿Qué se viene para Maduro y Venezuela? Lo analizamos.

«Juro por el histórico, noble y aguerrido pueblo de Venezuela y ante esta Constitución, de la que haré cumplir todos sus mandatos. Inauguro el nuevo periodo de la paz, la prosperidad y la nueva democracia», sentenció Nicolás Maduro ante el presidente del Parlamento, el también oficialista Jorge Rodríguez.

Sin embargo, esta investidura se encuentra profundamente cuestionada, tanto a nivel local como internacional, debido a las denuncias de fraude en las elecciones del año pasado.

En este contexto, la analista venezolana Ana Milagros Parra expresó a France24: “Lo de hoy simplemente es un acto protocolar, no una juramentación legítima”. Según la experta, el acto de este viernes 10 de enero, “que fue tan rápido, tan breve”, no hace más que perpetuar las acciones tomadas por el Gobierno desde las elecciones del 28 de julio de 2024, las cuales, asegura, “se basan en controlar el país con el miedo, la violencia y el terror”.

En su extenso discurso, Maduro abordó algunos de los principales retos y planes para los próximos seis años, entre los que destacó las elecciones internas, el deterioro de sus relaciones diplomáticas, una reforma constitucional, una economía aún inestable y una amenaza directa a la oposición. Unos puntos que serán fundamentales en su tercer mandato.

¿Una Venezuela cada vez más aislada?

“Ahora hay un sentimiento más difundido de falta de legitimidad de Maduro de parte, incluso, de países más afines ideológicamente”, dijo Tiziano Breda, analista senior para América Latina y el Caribe en ACLED, a France 24.

El experto cree que las relaciones con países de la región serán más complicadas y retomarlas no será un camino sencillo. Breda recuerda el capítulo ocurrido en 2019, cuando Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino.

“Hubo un grupo, el de Lima, que lo respaldó, lo hizo Trump desde la Casa Blanca, pero ahora el escenario es diferente”, aclaró.

Ahora, según el analista, “nadie va a considerar a Edmundo González como presidente efectivo porque no puede ser juramentado por ningún órgano del Estado y hay poco apetito para repetir el experimento con Guaidó”.

La ausencia de los presidentes de países como Brasil, Colombia o México llama mucho la atención, dice Breda, al indicar que esta posesión tuvo menos representantes que en 2019. “Esto refleja la situación en la que se encuentra Maduro”, agregó.

Para Breda, con la ceremonia de este viernes solo “oficializa su investidura para ser presidente, pero esto no va a resolver los problemas de legitimidad que dejó esta elección”.

Tras estos comicios, Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Paraguay.

Analistas auguraban, antes de su posesión, que Maduro buscaría negociar con la Unión Europea y con Estados Unidos el levantamiento de los bloqueos a Venezuela y al Gobierno chavista, al igual que la posibilidad de reactivar la industria petrolera. Pero con las nuevas sanciones anunciadas este viernes por EE. UU., la Unión Europea, Canadá y Reino Unido el escenario sería aún más complicado.

Además, hay que tener en cuenta que, de las 930 sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa, 765 tuvieron lugar durante la primera Administración de Donald Trump. El interrogante es si en este nuevo periodo en la Casa Blanca, Trump tome una postura similar con su estrategia de “máxima presión” tal como lo hizo en 2019.

Sin embargo, hay dudas de que esto pueda repetirse y el republicano ha dejado claro que sus prioridades en política internacional son otras. Un síntoma de esto es que no mantuvo un encuentro con González cuando realizaba su gira en Estados Unidos, en busca de apoyo.

“Que Trump no se haya reunido con él no creo que le haya quitado fuerza. No es un intento de investirse como presidente, sino que es presidente electo y buscaba ese respaldo”, dijo Ana Milagros Parra.

Sin embargo, en un mensaje publicado en sus redes sociales, Trump mencionó que González Urrutia es el presidente electo de Venezuela y expresó su respaldo a los políticos de oposición.

A la interna: economía y reforma constitucional

“Jorge Rodríguez me dijo que va a convocar a todos los sectores a una gran jornada de diálogo incluyente, unitario para que avancemos juntos hacia una gran reforma constitucional, que democratice a Venezuela una vez más”, expresó Maduro en su investidura.

Un anuncio que ya había hecho, pero del que aún se desconocen los detalles. Maduro afirmó que esta reforma apuntará a que «se actualicen los postulados de la Constitución sobre la base de la nueva economía, de la nueva sociedad».

“Tenemos que actualizar esta belleza de 25 años para hacerla mejor, más grande”, agregó.

Para el politólogo Piero Trepiccione, con esta reforma “buscaría mantener el poder sin necesidad de un apoyo popular contundente. Además, limitar o restringir la participación política de la oposición”.

El experto considera que el objetivo es “blindar los poderes políticos que ostentan el poder para dar un continuismo a la Revolución Bolivariana”. Un proceso de reforma que se iniciaría inmediatamente.

“Hoy voy a firmar el decreto para crear la comisión amplia nacional de elaboración del proyecto de reforma constitucional”, anunció Maduro.

Otro factor clave para este nuevo periodo es la economía, que ha experimentado una crisis prolongada marcada por una inflación de tres dígitos.

Si bien al cierre de 2024 la inflación fue de un 85%, la más baja de los últimos años tras una hiperinflación, las nuevas sanciones y la ruptura de las relaciones con países de la región podrían afectar sus planes de continuar con la limitada recuperación económica.

Sin embargo, aún mantiene el respaldo de sus socios China y Rusia. Sus representantes participaron de la ceremonia de este viernes y ratificaron la victoria de Maduro sobre González Urrutia. Ahora bien, Breda augura que “será mucho más difícil mantener convencidos a sus aliados de que puede mantener el control de la situación”.

El rol de la oposición y las próximas elecciones locales

En un confuso escenario de si estuvo o no detenida, María Corina Machado lideró las manifestaciones que se dieron el jueves 9 de enero. Como máxima líder de la oposición, su llamado ha sido a resistir. 

“La oposición tiene el desafío de mantenerse unida, con una estrategia clara. Deberá elegir qué hará en los próximos procesos electorales, empezando con las elecciones de la Asamblea Nacional”, dijo Breda.

En este tiempo, explicó, deberán definir si continúan con las protestas en las calles o seguir en la ruta electoral de la negociación política.

Otro punto en la mesa serán las elecciones locales. Maduro afirmó en su alocución que van a convocar a una «mesa de diálogo de política nacional en los próximos días, junto con el Consejo Nacional Electoral para evaluar el cronograma electoral y poner fecha a las elecciones de la Asamblea Nacional, de gobernaciones y alcaldías, consejos municipales y legislativos».

Aunque prefiere que no sean unidas, recomendó que se realicen primero las legislativas para que los nuevos asambleístas puedan asumir a inicios del próximo año. “Sería algo histórico”, mencionó.

La oposición, dijo Ana Milagros Porras, tendrá un rol de resistencia, “no solo de los actores políticos y de las organizaciones, también de la ciudadanía”.

Por su parte, Piero Trepiccione aseguró que la oposición parte con un “gran referente” que es su alineación con “ese amplio y legítimo deseo de cambio”, que proviene de la población. “Si continúa en esa línea, junto con liderazgos locales e internacionales, pudiera seguir intentando una salida política al conflicto venezolano”, agregó.

Sin embargo, la respuesta de Maduro a las voces críticas ha sido la represión. “Se han dado muchas detenciones, sobre todo de jóvenes, sin ningún tipo de perfil. Únicamente para ejercer terror en la población al acusarlos de terroristas”, dijo Porras.

Maduro, en su discurso de investidura, calificó de «traidores de la patria» a quienes respaldan a González y su intento por investirse como presidente. Aunque el Gobierno dice que liberó a más de 1.500 presos, de los más de 2.000 que fueron detenidos tras las elecciones del 28 de julio, en los días previos a esta ceremonia hubo una nueva ola de detenciones contra líderes políticos de la oposición.

Porras también adelantó que no se podría repetir un escenario similar a lo que ocurrió con Guaidó.

“La gente apoyó a González y a María Corina Machado en las urnas, con el voto. Esta es una gesta ciudadana, no un respaldo a un solo político”, agregó.

¿Nueva ola migratoria?

Con el inicio de un nuevo mandato de Maduro, la situación migratoria se complica aún más. Principalmente, por el aislamiento regional. “En materia migratoria la diplomacia es importante y debe avanzar para lograr una gestión migratoria eficaz”, dijo María Clara Robayo, investigadora del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

La experta dijo que no se espera que haya muchos resultados de acuerdos con Venezuela en esta materia por las tensiones con sus vecinos. Además, recordó que las políticas migratorias las manejan los Estados de una forma unilateral “con muy poca coordinación”. Ahora, lamentó, “con estas nuevas tensiones no se espera que haya un cambio”.

Lo que sí es certero, dijo, es que se refuerza la idea de que las políticas que aborden los Estados seguirán teniendo en cuenta sus intereses propios, más que un acuerdo y una corresponsabilidad.

Robayo mencionó que la migración venezolana ha ido en aumento desde 2015 y que no se ha revertido. Aunque admite que en los dos últimos años bajó la intensidad hacia países vecinos como Colombia, Perú, Chile y Ecuador. “Sin embargo, la migración que busca llegar a EE. UU. por rutas peligrosas ha ido en aumento”, agregó.

Ahora, Maduro anunció un Plan de la Patria, que incluye transformaciones económicas. “Habrá que ver los efectos de esos cambios si se configuran en factores de expulsión o no”, afirmó Robayo.

La experta incluye otro elemento que influye en la posibilidad de una mayor migración venezolana: las sanciones y bloqueos. “Si bien es una estrategia política, también tiene efectos sociales muy fuertes en la población venezolana y donde ciertos bloqueos podrían empeorar la situación y derivar en un mayor flujo migratorio”, resaltó.

Con un nuevo mandato de Maduro, la migración venezolana se enfrenta a un futuro incierto, marcado por tensiones regionales y políticas unilaterales podría impulsar a más venezolanos a buscar un futuro fuera de las fronteras de su país.

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