El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció este lunes (16.03.2026) el inicio de la construcción de barreras físicas en la frontera norte del país con Perú y Bolivia, como parte de su estrategia para frenar el ingreso de migrantes por pasos no autorizados.

“Hoy comenzamos a frenar la migración irregular”, declaró el mandatario durante una visita a la región de Arica y Parinacota, donde supervisó las primeras obras cerca del paso fronterizo de Chacalluta, a unos 2.000 kilómetros al norte de Santiago de Chile.

El proyecto contempla la instalación de zanjas y otros obstáculos a lo largo de varios tramos de la frontera, una zona que se ha convertido en uno de los principales puntos de ingreso irregular hacia territorio chileno.

Plan para reforzar la frontera

La iniciativa también se extenderá a las regiones de Antofagasta y Tarapacá, donde se ubica el paso de Colchane, otro de los puntos críticos utilizados por migrantes para ingresar al país.

El Gobierno chileno estableció un plazo de 90 días para avanzar en la construcción de estas barreras, aunque todavía no ha detallado el tipo exacto de infraestructura que se instalará en los cerca de 800 kilómetros de frontera en el norte.

Según explicó el ministro del Interior, Claudio Alvarado, las llamadas “barreras físicas” podrían alcanzar aproximadamente 500 kilómetros de extensión.

Además de las obras, el plan contempla el aumento del número de militares desplegados en la zona y el refuerzo de los sistemas de vigilancia mediante drones, cámaras, sensores y otros equipos tecnológicos.

Migración y seguridad, eje del nuevo gobierno

La medida forma parte de las promesas de campaña de Kast, quien asumió el poder hace pocos días tras suceder al expresidente Gabriel Boric (2022-2026).

Durante su campaña, el mandatario vinculó el aumento de la migración irregular —principalmente de ciudadanos venezolanos— con el crecimiento de la criminalidad y el avance del narcotráfico.

“En los últimos años Chile ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado”, afirmó el presidente al anunciar el inicio de las obras.

Según cifras oficiales, en Chile —un país de cerca de 20 millones de habitantes— residen alrededor de 337.000 migrantes en situación irregular.

Ingresos irregulares muestran caída

Pese al debate político sobre el tema, el Servicio Nacional de Migraciones de Chile reporta que los ingresos por pasos no habilitados han disminuido desde el pico registrado en 2021.

En 2025 se contabilizaron 26.275 denuncias por ingresos irregulares, lo que representó una reducción del 10,2 % respecto al año anterior.

Aunque en los últimos años se ha reportado la presencia de organizaciones criminales extranjeras —como el Tren de Aragua— y un aumento de delitos graves como secuestros, Chile mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina.

En 2025 el país registró 5,4 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Nuevas leyes contra la migración irregular

Paralelamente, el gobierno anunció el envío al Congreso de dos proyectos de ley orientados a endurecer las políticas migratorias.

Uno de ellos propone sancionar a quienes faciliten el ingreso irregular de personas al país, mientras que el otro busca tipificar como delito la entrada ilegal a territorio chileno.

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