El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que sus fuerzas han atacado casi 6.000 objetivos en Irán durante los primeros 13 días del conflicto, en el marco de la operación militar denominada “Furia Épica”, iniciada el 28 de febrero.
Según el balance difundido este jueves (12.03.2026), las operaciones han incluido la destrucción de más de 60 buques militares iraníes, así como más de 30 embarcaciones utilizadas para colocar minas en el estratégico estrecho de Ormuz.
El Centcom señaló que entre los objetivos atacados figuran centros de comando y control, instalaciones de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, además de bases de misiles balísticos, submarinos, sistemas de defensa aérea, infraestructuras de comunicaciones militares y fábricas de drones y armamento.
“Las fuerzas del Centcom continúan bombardeando blancos con el objetivo de desmantelar el aparato de seguridad del régimen, priorizando instalaciones que representen una amenaza inminente”, indicó el mando militar en su comunicado.
Operaciones centradas en el estrecho de Ormuz
En los últimos días, las operaciones estadounidenses se han concentrado especialmente en buques minadores ante las amenazas de Irán de bloquear el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo por la que antes del conflicto transitaba cerca del 20 % del petróleo global.
En su primer mensaje como nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei advirtió que el estrecho permanecerá cerrado y amenazó con intensificar los ataques contra bases militares de Estados Unidos en Medio Oriente, afirmando que “la sangre de los mártires será vengada”.
Más de 1.300 muertos en Irán
Tras casi dos semanas de combates, el conflicto ha dejado más de 1.300 muertos en Irán, según datos de la Media Luna Roja Iraní.
En paralelo, los bombardeos de Israel en Líbano han causado al menos 687 fallecidos, mientras que siete soldados estadounidenses murieron en ataques iraníes contra instalaciones militares de Washington en distintos países del Golfo.
Además, un miembro de la Guardia Nacional de Estados Unidos falleció en Kuwait debido a una “emergencia médica” ocurrida durante el despliegue militar relacionado con el conflicto.