La iniciativa proponía reducir el financiamiento público a los partidos políticos y modificar el sistema de representación legislativa.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sufrió este miércoles (11.03.2026) su primer revés legislativo importante luego de que la Cámara de Diputados rechazara su propuesta de reforma electoral, la cual no logró reunir el respaldo necesario ni siquiera entre todos los partidos aliados del oficialismo.

El proyecto planteaba reducir el financiamiento público destinado a los partidos políticos y limitar su capacidad para designar candidatos mediante listas de representación proporcional.

La mandataria presentó la iniciativa hace una semana, pese a las objeciones de sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que junto con Morena integran la coalición gobernante. Ambas agrupaciones argumentaron que la propuesta podría afectar especialmente a los partidos más pequeños.

Al tratarse de una reforma constitucional, el proyecto requería el respaldo de dos tercios del pleno. De los 494 diputados presentes, se necesitaban al menos 330 votos favorables; sin embargo, la iniciativa obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención.

Tras la votación, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, anunció que la propuesta quedaba descartada al no alcanzar la mayoría calificada necesaria.

Recorte al financiamiento y cambios en el sistema electoral

La reforma proponía reducir en 25 % el financiamiento público asignado a los partidos políticos, así como disminuir el tiempo en radio y televisión destinado a propaganda electoral financiada con recursos del Estado.

Además, planteaba eliminar las listas de representación proporcional, un mecanismo mediante el cual los legisladores acceden a un escaño según el resultado global de su partido en una circunscripción, sin ser elegidos directamente por voto ciudadano.

Actualmente, bajo este sistema se designan 200 de los 500 diputados y 32 de los 128 senadores en México.

Durante el debate, el jefe de la bancada del Partido del Trabajo, Reginaldo Sandoval, justificó el voto en contra de su partido señalando que la iniciativa podría abrir el camino hacia “un partido hegemónico de Estado”.

Oficialismo anticipa un “Plan B”

El debate parlamentario fue breve y se limitó a intervenciones de los líderes de bancada antes de proceder a la votación.

Tras el rechazo de la iniciativa, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, expresó respeto por la posición de los aliados del oficialismo, pero adelantó que su partido continuará promoviendo la reforma.

“Una vez que se rechace, comenzaremos a construir el Plan B”, afirmó el legislador ante los aplausos de su bancada.

Analistas y algunos legisladores oficialistas señalan que este “Plan B” podría consistir en impulsar modificaciones a leyes secundarias, las cuales no requieren mayoría calificada al no implicar cambios constitucionales.

Antes de la votación, expertos y partidos de oposición habían criticado la iniciativa al considerar que el recorte al financiamiento podría debilitar a las fuerzas políticas minoritarias, fortalecer a Morena como partido dominante y afectar el equilibrio del sistema electoral.

El coordinador parlamentario del opositor Partido Acción Nacional (PAN), José Elías Lixa, sostuvo que la reforma fracasó porque el gobierno decidió ignorar propuestas alternativas. “Hoy no habrá reforma porque se decidió ignorar todas las propuestas que no venían del gobierno. No convencieron y esta vez tampoco vencieron”, afirmó.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir»