El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, anunció este martes (03.03.2026) el fin del proceso de transición con el gobierno saliente de Gabriel Boric, tras acusaciones de “falta de transparencia” en torno al proyecto de un cable submarino entre China y Chile.
La decisión se produjo luego de la cancelación abrupta de una reunión en el Palacio de La Moneda, que apenas se extendió por poco más de veinte minutos. El encuentro tenía como objetivo abordar el controvertido proyecto de infraestructura tecnológica.
“No confiamos en la información que se nos está entregando”, afirmó Kast en una rueda de prensa convocada tras suspender la cita. Según explicó, el proceso de traspaso —iniciado en diciembre— comenzó “de la mejor manera”, pero su equipo detectó “falta de información” en distintos ministerios.
Cruce de versiones
Boric, visiblemente molesto, aseguró que el mandatario electo le pidió rectificar declaraciones previas en las que afirmó haber conversado con él sobre el proyecto del cable semanas antes de que se generara la polémica pública.
El jefe de Estado saliente sostuvo que se negó a modificar sus dichos “porque es falso”, y que tras esa negativa Kast decidió suspender las reuniones bilaterales.
Por su parte, Kast reconoció que existió una conversación telefónica el pasado 18 de febrero, pero precisó que se trató de “enunciados generales” y no de información detallada. Asimismo, solicitó una “aclaración” para evitar interpretaciones erróneas sobre lo abordado en ese diálogo.
La llamada se produjo dos días antes de que la administración del presidente estadounidense Donald Trump revocara las visas diplomáticas a tres funcionarios chilenos, entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, tras acusarlos de “socavar la seguridad regional”.
Transición en tensión
Kast y Boric se habían reunido en tres ocasiones desde el 15 de diciembre, un día después del triunfo electoral del líder conservador. Hasta ahora, el proceso de transición se había desarrollado en un tono institucional y cordial.
Ambos incluso comparecieron juntos tras los megaincendios que afectaron la zona centro-sur del país y dejaron al menos 21 fallecidos, en un gesto que fue valorado como señal de unidad republicana.
Sin embargo, la ruptura de este martes abre un nuevo escenario político a poco más de una semana del cambio de mando.
“Nos vamos a seguir preparando para la recepción del Gobierno”, señaló Kast, quien indicó que su equipo comenzará a organizar y recopilar la información necesaria por otras vías.
Minutos después, Boric publicó un mensaje en redes sociales en el que lamentó que el presidente electo “empañara” la tradición republicana de un traspaso ordenado y reiteró su disposición a continuar el diálogo.